Marketing digital en Medellín: cuando el Business Intelligence se encuentra con el café y el ‘¡Ay, qué pena!’

Hace unas semanas, estaba tomando un tinto en un café del Poblado cuando escuché una conversación que me dejó helado. Dos tipos, con pinta de ejecutivos, discutían sobre su nueva estrategia de Business Intelligence. Uno de ellos, con la seguridad de quien acaba de ver un tutorial en YouTube, decía: ‘Lo importante es tener muchos datos. Cuantos más, mejor. Luego ya veremos qué hacemos con ellos.’ El otro, más sereno pero igual de perdido, añadió: ‘Sí, pero necesitamos una página web bonita, que se vea moderna.’ Y ahí mismo, en ese café lleno de aromas y sonidos de Medellín, supe que estos dos tipos estaban a punto de cometer uno de los errores más comunes en el marketing digital para Business Intelligence.

‘Más datos es mejor’: el error que te puede hundir

La idea de que acumular datos es la clave del éxito es como decir que tener muchos ingredientes te convierte en chef. No funciona así. En Medellín, especialmente, hay una obsesión con recolectar datos sin tener claro qué se va a hacer con ellos. Es como si alguien te dijera: ‘Recoge todas las piedras que puedas, luego ya veremos si construimos una casa o tiramos a alguien.’

Por qué tu web parece un cementerio

El otro día, un cliente me dijo: ‘Necesito una página web moderna, con animaciones y muchos colores.’ Le pregunté: ‘¿Para qué?’ Y me respondió: ‘Para que se vea bien.’ Ahí está el problema. Una página web no es un cuadro que cuelgas en la pared para que la gente diga ‘¡Qué bonito!’ Es una herramienta de negocio. Si tu web está llena de animaciones que no aportan nada y colores que distraen, es como si estuvieras poniendo luces de neón en un cementerio: puede verse llamativo, pero nadie va a querer quedarse.

El caso de Pepito: cuando el ‘¡Ay, qué pena!’ cuesta millones

Pepito es un tipo que conocí en un evento de networking en Medellín. Tiene una empresa de consultoría en Business Intelligence y decidió invertir en marketing digital. Contrató a un primo que ‘sabe de eso’ y le hizo una página web. El primo, con toda la buena intención, le llenó la web de frases como ‘Somos líderes en el mercado’ y ‘Ofrecemos soluciones integrales’. Pepito estaba feliz hasta que se dio cuenta de que su sitio no generaba leads. Cuando le pregunté por qué, me dijo: ‘Es que la gente no entiende lo que hacemos.’ Y yo le respondí: ‘Porque no lo explicas. No puedes decir ‘soluciones integrales’ y esperar que la gente te llame.’

El storytelling: el secreto que nadie usa

En Medellín, pocos entienden el poder del storytelling. Todos quieren hablar de sus productos y servicios, pero nadie cuenta historias. El otro día, un cliente me dijo: ‘¿Para qué voy a contar una historia si lo que quiero es vender?’ Le respondí: ‘Porque la gente no compra productos, compra emociones.’ Si tu web de Business Intelligence no cuenta una historia que conecte con tu audiencia, es como si estuvieras hablando en chino en medio del Poblado.

La obsesión por las redes sociales: ¿Instagram para Business Intelligence?

Hay una obsesión en Medellín por estar en todas las redes sociales. El otro día, un cliente me dijo: ‘Necesitamos estar en Instagram porque todo el mundo está ahí.’ Le pregunté: ‘¿Y qué vas a publicar? ¿Fotos de tus gráficos de datos?’ A veces, menos es más. Si tu público objetivo no está en Instagram, no tiene sentido que estés ahí. Es como ir a un concierto de reguetón a vender biblias.

El SEO: el gran desconocido

El SEO es como el aire: no lo ves, pero si no está, te mueres. En Medellín, muchas empresas de Business Intelligence descuidan el SEO porque piensan que es algo ‘técnico y complicado’. El otro día, un cliente me dijo: ‘Es que no tenemos tiempo para eso.’ Y yo le respondí: ‘Entonces tampoco tienes tiempo para generar leads.’ Si tu web no está optimizada para los motores de búsqueda, es como si estuvieras abriendo una tienda en medio de la selva.

Conclusión: deja de hacer el ridículo

Si estás en Medellín y quieres hacer marketing digital para Business Intelligence, deja de hacer el ridículo. No acumules datos sin sentido, no hagas webs que parecen cementerios, no uses frases vacías como ‘soluciones integrales’, no estés en redes sociales solo porque todo el mundo está ahí y, por favor, no ignores el SEO. El marketing digital es una herramienta poderosa, pero solo si sabes usarla. Si no, acabarás como Pepito, preguntándote por qué nadie te llama.