La Peor Gestión del Mundo (Y Fue en Medellín)
Había una vez un contador llamado Carlos. Carlos no era cualquier contador; era el tipo de persona que podía resolver un balance general con los ojos cerrados y una mano atada a la espalda. Pero Carlos tenía un problema: su software contable, que él mismo había desarrollado, era más desconocido que el nombre del cuarto Beatle. Lo peor de todo es que Carlos decidió que la solución era contratar a su sobrino, estudiante de segundo semestre de marketing, para que le hiciera las redes sociales. El resultado fue desastroso.
El sobrino de Carlos comenzó a publicar memes contables que solo él entendía, mezclados con fotos de gatos y promociones tan confusas que parecían escritas en código binario. El clímax llegó cuando el sobrino decidió hacer un Facebook Live desde el baño de su casa, hablando de las ventajas del software mientras se cepillaba los dientes. El video tuvo tres visitas: su mamá, su novia y un bot de Rusia. Carlos terminó cerrando su página y jurando nunca más confiar en nadie llamado