Voice to Text: el invento que te salva de escribir y te mete en problemas (si eres torpe)
Estaba yo en Mi Café de la esquina, ese lugar donde el espresso sabe a cielo y los croissants parecen sacados de un bistró parisino, cuando escuché una conversación que me hizo reír y llorar al mismo tiempo. Dos tipos, sentados en la mesa de al lado, estaban discutiendo sobre el último ‘invento’ tecnológico que les había cambiado la vida.
Te recomendamos leer: Seo
Te recomendamos leer: Audio Voz Sintetica
—Oiga, Juan, ¿usted ya probó eso del voice to text?— preguntó uno, mientras agitaba su café como si fuera un cóctel.
—Sí, pero es un desastre— respondió el otro—. Le dije a Siri: ‘Mándale un mensaje a María’, y ¿sabe qué hizo? Me escribió: ‘Mándale un mensaje a María y dile que estoy loco por ella’. ¡María es mi jefa, viejo!
Me quedé ahí, con mi café a medio tomar, pensando en cómo algo tan revolucionario como el voice to text puede convertirse en una pesadilla si no lo usas bien. Pero, ¿por qué pasa esto? ¿Por qué la gente no sabe aprovechar esta herramienta? Vamos a hablar de eso.
El voice to text no es tu psicólogo: no le cuentes tus problemas
El otro día, un cliente me llamó desesperado porque había usado el voice to text para redactar un correo importante. La cosa fue así: él dictó, con toda la intención, un mensaje profesional y conciso. Pero, oh sorpresa, el resultado final fue algo así como: ‘Estimado señor González, espero que este mensaje lo encuentre bien. Por favor, envíeme el informe antes del viernes porque si no, me voy a poner nervioso y voy a empezar a fumar como loco’.
—¿Qué pasó?— le pregunté, tratando de no reírme.
—Pues que el voice to text captó todo lo que dije, hasta lo que pensé en voz alta— me respondió, con cara de ‘ya no sé qué hacer con mi vida’.
Moraleja: El voice to text no es tu terapeuta. No le cuentes tus problemas ni tus pensamientos internos. Si vas a dictar un correo, sé breve y concéntrate en el mensaje clave.
El idioma es importante: no hables como si fueras un narrador de telenovela
Aquí viene otro clásico. Un amigo, al que llamaremos ‘Pepito’, decidió usar el voice to text para escribir un informe importante. Pepito, siendo Pepito, se puso dramático y empezó a dictar como si fuera el protagonista de una novela de amor.
—En medio de la oscuridad de la noche, mientras las estrellas titilaban en el firmamento, el equipo de trabajo logró cumplir con el objetivo asignado— dictó, con voz de locutor de radio.
¿Qué salió? Un texto que parecía sacado de un libro de Gabriel García Márquez, pero con errores de ortografía incluidos.
—¿Qué pasó?— le pregunté, riéndome a carcajadas.
—Pues que el voice to text no entiende cuando uno se pone poético— respondió, mientras me mostraba un informe que empezaba con ‘En medio de la oscuridad de la noche, mientas las estrellas…’.
Moraleja: Si vas a dictar, usa un lenguaje claro y sencillo. No intentes ser Shakespeare o Isabel Allende.
La puntuación es tu amiga: aprende a usar las pausas
Otro error común es no saber usar las pausas. Una clienta me contó que había usado el voice to text para escribir una carta de presentación. La cosa fue más o menos así:
—Estimado señor González le escribo para expresar mi interés en la vacante disponible en su empresa tengo amplia experiencia en el sector y me considero una persona responsable y comprometida espero tener la oportunidad de entrevistarme con usted pronto saludos cordiales— dictó, todo de un tirón.
¿Qué salió? Un texto sin comas, ni puntos, ni nada que se le parezca.
—¿Qué pasó?— le pregunté, con cara de preocupación.
—Pues que el texto parecía un telegrama— respondió, mientras me mostraba una carta que decía ‘Estimado señor González le escribo para expresar mi interés en la vacante disponible…’.
Moraleja: Si vas a dictar, aprende a usar las pausas. Si te detienes un segundo, el voice to text pondrá un punto o una coma. Si no lo haces, el texto se verá como un tremendo galimatías.
El voice to text no es infalible: revisa lo que escribiste
Aquí viene el clásico de los clásicos. Un cliente me llamó, casi llorando, porque había usado el voice to text para escribir un mensaje de WhatsApp y, sin revisar, lo envió. La cosa fue así:
Le dijo a Siri: ‘Envíale un mensaje a Laura y dile que no puedo asistir a la reunión porque tengo una cita médica’.
¿Qué salió? Siri escribió: ‘Envíale un mensaje a Laura y dile que no puedo asistir a la reunión porque tengo una cita con mi amante’.
—¿Qué pasó?— le pregunté, tratando de no reírme.
—Pues que Laura es mi esposa— respondió, con cara de ‘mi vida se acabó’.
Moraleja: El voice to text no es infalible. Siempre revisa lo que escribiste antes de enviarlo. No te confíes demasiado.
El voice to text es poderoso, pero no es mágico
El voice to text es una herramienta increíble, pero como toda herramienta, tiene sus limitaciones. Si lo usas bien, puede ser tu mejor aliado. Si lo usas mal, puede ser tu peor enemigo.
Así que ya sabes: si vas a usar el voice to text, sé claro, usa pausas y revisa lo que escribiste. No querrás terminar como mi cliente, enviándole un mensaje a tu jefa diciéndole que estás loco por ella.
Y tú, ¿qué errores has cometido con el voice to text? Cuéntame tu historia en los comentarios. Prometo no reírme… mucho.