Social Media Auto: La revolución que nadie vio venir

El día que todo se complicó

Hace unos meses, estaba en un café en Medellín disfrutando de un tinto con pan de yuca cuando mi amigo Carlos, empresario local, me soltó la bomba: ‘Creo que arruiné mi negocio con el social media auto’. La expresión de su rostro era un mix de desesperación y confusión, como si acabara de ver un unicornio en medio del Poblado.

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Carlos había decidido invertir en una herramienta de social media auto para administrar sus redes sociales. La idea era buena: programar publicaciones, analizar métricas y automatizar respuestas. Pero la ejecución fue un desastre. En lugar de programar contenido relevante para su público, Carlos dejó todo en manos de la IA y se olvidó de revisar las publicaciones. El resultado fue una serie de posts incoherentes que hacían referencia a productos que ni siquiera vendía. ‘Hubo una publicación sobre una línea de productos veganos que nunca existió en mi tienda’, confesó, mientras se pasaba una mano por la cara.

La situación empeoró cuando uno de sus clientes le envió un mensaje preguntando por un supuesto descuento que nunca existió. La respuesta automatizada fue aún más desastrosa: ‘Gracias por tu interés en nuestros productos inexistentes. ¡No dudes en contactarnos para más información ficticia!’ Carlos tuvo que llamar personalmente al cliente para disculparse y explicar que había sido un error del sistema.

El problema del ‘piloto automático’

El caso de Carlos es solo uno de muchos que he visto aquí en Medellín. La moda del social media auto está causando estragos en negocios locales que piensan que con solo activar una herramienta mágica van a conquistar el mundo digital. Spoiler alert: no es así.

Lo que muchos no entienden es que el social media auto no es un reemplazo para la estrategia de contenidos ni para la interacción humana. Es una herramienta que debe usarse con cuidado y supervisión. De lo contrario, terminas siendo como ese amigo que pone su perfil en ‘piloto automático’ y desaparece del mapa hasta que llega la factura de luz. Y eso, queridos emprendedores, no es buen marketing.

‘Pepito’ y sus errores gloriosos

Permítanme contarles la historia de ‘Pepito’, un conocido de un conocido que decidió aventurarse en el mundo del social media auto sin tener ni idea de lo que estaba haciendo. Pepito es de esos que piensan que el Instagram es solo para poner fotos de comida y selfies en el gimnasio. Pero como vio que todos estaban hablando del social media auto, decidió que él también iba a ser el próximo Gary Vee.

El primer error de Pepito fue programar todas sus publicaciones de una sola vez. ‘Así me libro de eso por un mes’, dijo, orgulloso de su ‘estrategia’. El problema es que se olvidó de revisar las fechas y terminó publicando cosas como ‘¡Feliz Navidad!’ en pleno mes de marzo. ‘Es para crear expectativa’, explicó cuando alguien le preguntó en los comentarios. Spoiler: no funcionó.

El segundo error fue confiar ciegamente en las respuestas automatizadas. Cuando alguien le preguntaba por un producto, la IA respondía con textos genéricos que no tenían nada que ver con lo que el cliente necesitaba. Una vez, un cliente le preguntó por el precio de una chaqueta y la respuesta fue: ‘Gracias por tu interés en nuestro servicio de catering. ¿Te gustaría hacer una reserva?’ Pepito perdió al cliente y aprendió una lección costosa.

Por qué tu estrategia de social media auto parece un cementerio

Si tu estrategia de social media auto consiste en programar publicaciones y desaparecer, entonces tu perfil es básicamente un cementerio digital. No hay interacción, no hay engagement, no hay vida. Solo un montón de posts que nadie lee porque no les importan.

El secreto del éxito en el social media auto es combinar la automatización con la interacción humana. Programar publicaciones es útil, pero también debes estar pendiente de los comentarios, los mensajes y las reacciones. Si alguien te hace una pregunta, no puedes dejar que la IA responda por ti (a menos que estés dispuesto a arriesgarte a que te digan algo como ‘Gracias por tu interés en nuestros productos inexistentes’).

Lo que debes hacer para no ser el próximo ‘Pepito’

Primero, no confíes ciegamente en las herramientas de social media auto. Son útiles, pero no son infalibles. Siempre revisa las publicaciones programadas y asegúrate de que el contenido sea relevante para tu público.

Segundo, no olvides la interacción humana. Las redes sociales son, como su nombre lo indica, sociales. Si alguien te escribe, responde tú mismo (o al menos supervisa las respuestas automatizadas). Nadie quiere hablar con un robot que no sabe lo que está diciendo.

Tercero, analiza las métricas pero no te obsesiones con ellas. Es importante saber qué funciona y qué no, pero no te pierdas en los números. Al final del día, lo que importa es la conexión con tu audiencia.

Conclusión: El social media auto no es tu enemigo

El social media auto es una herramienta poderosa si se usa correctamente. Pero no es una varita mágica que va a resolver todos tus problemas de marketing. Si quieres evitar ser el próximo ‘Pepito’, recuerda que la clave está en combinar la automatización con la interacción humana. Y, sobre todo, no olvides que en las redes sociales, el contenido relevante y el engagement son los reyes del juego.

Así que ya sabes, la próxima vez que pienses en poner tu perfil en ‘piloto automático’, piénsalo dos veces. O tres. O mejor, llámame y tomémonos un tinto para hablar de cómo hacer las cosas bien. Pan de yuca incluido.