Diseño Web en Medellín: Por qué tu página parece un telenovela de las 3 de la tarde

La vez que un cliente quiso hacer su web ‘como la de Coca-Cola’

Hace unos meses, estaba tomándome un tinto en un café de El Poblado, cuando un tipo se me acercó con esa mirada de ‘tengo la idea del siglo’. Me dijo: ‘Oiga, necesito una web’. Yo, como buen profesional, le pregunté: ‘¿Para qué?’. Y él, con toda la confianza del mundo, me soltó: ‘Para vender más, claro. Quiero algo como la de Coca-Cola’. Ahí supe que iba a ser un largo día.

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Resulta que este señor tenía un negocio de arepas rellenas, un buen negocio, pero no precisamente una multinacional. Me enseñó su página web actual y parecía un cementerio digital: letras amarillas sobre fondo negro, fotos pixeladas de hace diez años y un botón de ‘Comprar ahora’ que ni siquiera funcionaba. Yo casi me atraganto con el tinto.

Le expliqué que no necesitaba una web como la de Coca-Cola, sino algo que funcionara para su negocio. Pero él seguía insistiendo en que quería ‘algo grande, algo impactante’. Al final del día, acabamos diseñándole una web sencilla, eficiente y, sobre todo, funcional. Y, sorpresa, empezó a vender más.

Por qué tu web parece un cementerio

Aquí en Medellín, hay un problema grave con el diseño web. La gente piensa que tener una página web es como tener un cartel en la calle: cuanto más grande y llamativo, mejor. Error. Una web no es un espectáculo de luces; es una herramienta de trabajo.

El otro día me encontré con un cliente que tenía una web con tanta animación que parecía un videojuego de los 90. ‘Es que quería llamar la atención’, me dijo. Y sí, llamaba la atención, pero para mal. La gente entraba, se mareaba con tanto movimiento y salía corriendo.

El caso de Pepito y sus fotos pixeladas

Recuerdo a Pepito, un amigo que tiene una tienda de ropa en Envigado. Me pidió que le echara un vistazo a su web porque no vendía nada. Yo entré y lo primero que vi fue una foto de un maniquí que parecía borracho. Le pregunté: ‘Pepito, ¿qué pasó aquí?’. Y él me dijo: ‘Es que mi sobrino la hizo con el celular’.

Así es, señores. Muchos piensan que cualquiera puede hacer una web, como si fuera coser un botón. Pero el diseño web es un arte y una ciencia. Necesitas imágenes de calidad, un diseño limpio y una navegación intuitiva. No puedes poner una foto tomada con un Nokia del 2005 y esperar que la gente compre.

Por qué no puedes usar Comic Sans

Este es otro clásico de Medellín. La gente tiene una obsesión con las tipografías raras. El otro día, un cliente me mostró su web y tenía una fuente que parecía sacada de un cómic de los 80. Le dije: ‘¿Por qué Comic Sans?’. Y él me contestó: ‘Es que es divertida’.

Hermanos, por el amor de Dios, no usen Comic Sans. Una tipografía debe ser legible y profesional, no una broma. Piensen en el mensaje que quieren transmitir. Si tu web parece un chiste, nadie te va a tomar en serio.

El mito del ‘menos es más’

Y luego está el otro extremo: los minimalistas obsesivos. Estos son los que piensan que una web debe ser tan simple que parece vacía. ‘Es que el diseño limpio está de moda’, me dijo un cliente. Y sí, el minimalismo está de moda, pero tampoco puedes dejar tu web como un desierto.

El otro día vi una web que tenía solo una frase y un botón. Parecía un poema de Cortázar, pero no vendía nada. El diseño minimalista está bien, pero no puedes sacrificar la funcionalidad por la estética. Tu web necesita tener contenido, información útil y un llamado a la acción claro.

Conclusión: Hazlo simple, pero hazlo bien

El diseño web en Medellín necesita un cambio de mentalidad. No se trata de hacer algo impactante o algo minimalista; se trata de hacer algo que funcione. Tu web debe ser como un buen plato de bandeja paisa: bien hecho, bien presentado y que cumpla su propósito.

Así que, si estás pensando en hacer una web, recuerda esto: no necesitas algo como la de Coca-Cola, necesitas algo que funcione para tu negocio. Y si no sabes por dónde empezar, busca un profesional. No es un gasto, es una inversión.