Aquí está el HTML con el enlace insertado en una frase relevante:
Te recomendamos leer: Seo
Te recomendamos leer: Diseno Web En Medellin
El día que un restaurante de Medellín casi mata su negocio con una web que daba miedo
Estaba en un café del Poblado, disfrutando de un tinto y revisando mi correo, cuando recibí un mensaje desesperado de Juan, el dueño de un restaurante en Laureles. ‘Necesito ayuda urgente’, decía. ‘Mi página web parece un cementerio’. Me intrigó tanto que dejé el tinto a medias y me fui directo a su local.
Cuando llegué, Juan me mostró su sitio web. Era una obra de arte… de terror. Fondos negros brillantes, letras amarillas destellantes y un GIF de un gato bailando en la esquina. ¿El menú? Imposible de leer. ¿Las fotos de los platos? Borrosas como si las hubieran tomado con un Nokia 3310. Juan estaba orgulloso: ‘Me la hizo mi sobrino, estudia ingeniería’. Le dije, ‘Juan, esto no es una web, es una pesadilla’.
Empezamos desde cero. Optimizamos el diseño para móviles, elegimos una paleta de colores que no quemara los ojos, y eliminamos el gato bailarín. Tres meses después, Juan vio aumentar sus reservas en un 40%. Pero… ¿por qué llegó a ese punto? ¿Por qué tantos negocios en Medellín tienen webs que parecen salidas de un túnel del tiempo?
Por qué tu web parece un cementerio (y cómo resucitarla)
El principal error que veo en Medellín es la mentalidad del ‘barato y rápido’. Muchos emprendedores piensan: ‘Para qué gastar si puedo pagar $200 mil y listo’. Pero aquí está la cosa: una mala web no solo te hace quedar mal, aleja a tus clientes. Es como llegar a un restaurante y ver las mesas sucias. ¿Te quedas? No.
El otro día, una clienta me dijo: ‘Es que mi competencia tiene una web fea y le va bien’. Le respondí: ‘Y si mejor la superas en vez de igualarte?’. Miró al suelo y dijo: ‘Nunca lo había pensado’. Ese es el problema: la mediocridad como estándar.
El caso de Pepito y su tienda de ropa que casi quiebra
Pepito tenía una tienda de ropa en El Centro. Vendía ropa moderna, pero su web parecía una tienda de consigna de los 80. Fondos grises, texto en Comic Sans y ni una sola foto de los productos. La gente entraba y salía como si hubieran visto un fantasma.
Cuando Pepito vino a mí, le dije: ‘Tu web es como vender iPhone 13 en una tienda con luz de velas’. Me miró confundido. Le expliqué: ‘La gente quiere claridad, fotos de calidad y una navegación fácil’. Cambiamos su sitio, añadimos un botón de ‘Comprar ahora’ visible y mejoramos las descripciones de los productos. En dos meses, sus ventas online se triplicaron.
No es diseño, es psicología del cliente
Aquí va un secreto: el diseño web no es solo hacerlo bonito, es entender cómo piensa tu cliente. Si vendes ropa, tu web debe inspirar. Si vendes seguros, debe transmitir confianza. Si vendes comida, debe hacer que la gente salive. Es tan simple como eso.
El otro día, un cliente me dijo: ‘Yo quiero una web minimalista’. Le pregunté: ‘¿Y tu público objetivo también quiere eso?’. Se quedó callado. No todos necesitan el mismo diseño. Lo que funciona para una marca de lujo no funciona para una panadería de barrio.
Los tres pecados capitales del diseño web en Medellín
Primero: el exceso de información. Webs con textos larguísimos que nadie lee. Segundo: la falta de enfoque móvil. Más del 70% del tráfico viene de celulares, pero muchas webs siguen pensadas solo para computadoras. Tercero: la falta de llamados a la acción. Si no le dices al cliente qué hacer, se va.
El otro día, un cliente me dijo: ‘Mi web está bien, pero no vende’. Le dije: ‘¿Y qué haces para que venda?’. ‘Nada’, respondió. ‘Ahí está el problema’, le dije. Una web no es un cuadro para admirar, es una herramienta para convertir.
¿Cómo salvar tu web de la mediocridad?
Primero, define tu objetivo. ¿Qué quieres que hagan los visitantes? Segundo, piensa en tu público. ¿Qué les gusta? ¿Qué les molesta? Tercero, invierte en un diseño profesional. No tiene que costarte un riñón, pero tampoco puedes esperar resultados si solo gastas $200 mil.
Aquí va un tip: antes de contratar a alguien, revisa su portafolio. Si sus trabajos anteriores parecen salidos de Microsoft Paint, corre. Si tienen experiencia y testimonios, avanza.
Conclusión: Deja de copiar y empieza a innovar
El diseño web en Medellín tiene mucho potencial, pero también muchos errores. No copies lo que hacen los demás, sé mejor. Piensa en tu cliente, en tu marca, y en cómo puedes destacar. Si lo haces bien, tu web no será solo un sitio, será una máquina de ventas.
Y recuerda: si tu web tiene un GIF de un gato bailando, elimínalo ya. Gracias por leer. Ahora, ve y salva tu web.