El desastre web de Don Ramón: Cómo Medellín está llena de páginas que dan pena

El desastre web de Don Ramón

Todo comenzó en un bar de El Poblado. Sí, ese donde siempre hay alguien hablando de negocios mientras se toma una michelada. Allí estaba Don Ramón, un tipo que se autodenominaba ‘emprendedor serial’, aunque su único éxito hasta ahora había sido vender tamales por WhatsApp. Ese día, Don Ramón estaba emocionado. Acababa de lanzar su nueva página web. ‘¡Es una obra de arte!’, decía mientras mostraba su teléfono con orgullo.

Te recomendamos leer: Seo

Te recomendamos leer: Diseno Web En Medellin

Pero cuando le di una mirada, casi me dio un infarto. La página parecía un Frankenstein digital: colores que ardían en los ojos, tipografías de los 90, botones que no llevaban a ningún lado y, lo peor de todo, ¡un GIF de un perro bailando en el header! ‘¿Qué te parece?’, preguntó Don Ramón con una sonrisa de oreja a oreja. Yo solo pude responder: ‘Parece que alguien se quedó atrapado en el año 2003’.

Y así, entre risas y tragos, me di cuenta de algo: Medellín está llena de Don Ramones. Gente que cree que tener una página web es solo tener presencia en internet, pero no se dan cuenta de que una mala página web es peor que no tener nada. ¿Quieres saber por qué? Sigue leyendo, porque esto se pone bueno.

Por qué tu web parece un cementerio

Ahora, hablemos claro. Medellín es una ciudad vibrante, llena de energía, innovación y creatividad. ¿Pero sabes qué no lo es? El 90% de las páginas web de los negocios locales. La mayoría parecen cementerios digitales: estáticas, frías y abandonadas. ‘Es que no tengo tiempo para actualizarla’, me dijo el otro día un cliente. Y yo le contesté: ‘Entonces, ¿para qué tienes negocio?’.

Imagina esto: un cliente potencial llega a tu página web y lo primero que ve es una foto pixelada de tu local, un texto lleno de errores ortográficos y un botón de ‘Comprar ahora’ que no funciona. ¿Qué piensa esa persona? Exacto: ‘Este negocio no es serio’. Y adivina qué, ese posible cliente se va a tu competencia. ¡Así de crudo es el mundo digital!

El caso de Pepito: Cuando el DIY sale mal

Hablemos de Pepito, otro caso clásico. Pepito es el típico empresario que cree que puede hacer todo por su cuenta. ‘¿Para qué voy a pagar una agencia de diseño web si puedo hacerlo yo mismo?’, dijo mientras se metía en un lío con WordPress. Dos semanas después, Pepito tenía una página que tardaba 10 segundos en cargar, un formulario de contacto que enviaba los mensajes a la basura y un diseño que parecía hecho por un niño de preescolar con crayones.

‘No sé qué pasó’, me dijo Pepito cuando vino a pedirme ayuda. ‘Todo funcionaba bien en mi computadora’. Claro, porque Pepito no sabía nada de hosting, optimización ni diseño responsive. Y así, Pepito aprendió por las malas que el DIY puede salir muy, muy caro.

Lo que NO debe tener tu página web (pero todos tienen)

Voy a ser directo, porque alguien tiene que decirlo: no más GIFs, no más música automática y, por el amor de Dios, no más textos que parecen escritos por un robot. El otro día me topé con una página web de un restaurante en Medellín que tenía un carrusel de imágenes que cambiaba cada dos segundos. ¿El resultado? Ni siquiera pude leer el menú antes de que otra foto lo tapara.

Y no me hagas empezar con las páginas que te inundan de pop-ups. ‘¡Suscríbete a nuestro newsletter!’, ‘¡Obtén un 10% de descuento!’, ‘¡Mira nuestro último video!’. ¿Sabes qué pasa? El cliente se va antes de que aparezca el tercer pop-up. Y lo peor es que muchos creen que esto es ‘marketing digital’. ¡Por favor!

¿Cuándo contratar una agencia de diseño web?

Aquí viene la gran pregunta: ¿cuándo debes llamar a una agencia de diseño web en Medellín? La respuesta es simple: siempre. Sí, siempre. A menos que seas un experto en UX, SEO, HTML, CSS y JavaScript (y si lo eres, ¿qué haces leyendo esto?), necesitas a un profesional.

El otro día me llamó un cliente diciendo: ‘Es que todas las agencias son muy caras’. Y yo le contesté: ‘¿Caro es pagar por una página web profesional o perder clientes todos los días porque tu página da pena?’. El silencio del otro lado de la línea lo dijo todo.

Conclusión: No seas el próximo Don Ramón

Así que, querido lector, si no quieres que tu página web sea el hazmerreír de Medellín, es hora de tomar acción. Deja de creer que puedes hacerlo todo por tu cuenta, deja de pensar que una página web es solo un gasto y comienza a verla como una inversión. Porque al final del día, tu página web es tu carta de presentación en el mundo digital.

Y si no me crees, pregúntale a Don Ramón. Ahora está pagando el doble por hacer las cosas bien, después de haberse dado cuenta de que ese GIF del perro bailando no le trajo ni un solo cliente. ¿Quieres evitar su destino? Contrata una agencia de diseño web en Medellín que entienda tus necesidades y te ayude a crear una página que realmente venda. Porque, como dijo alguien alguna vez: ‘En el mundo digital, o estás en la primera página o no existes’.