La historia del correo electrónico que nadie abrió
Hace unos meses, estaba en un café en Medellín, disfrutando de un tinto bien cargado, cuando escuché una conversación que me dejó helado. Dos tipos, seguramente emprendedores, discutían sobre sus listas de suscriptores. Uno decía: ‘Mano, yo tengo como 10 mil correos en mi lista, pero nadie me compra nada.’ El otro le contestó: ‘Es que la gente no sabe lo que quiere. Yo les mando ofertas todas las semanas y nada.’
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Me levanté, pagué mi tinto y caminé hacia ellos. ‘Disculpen,’ dije, ‘pero el problema no son sus suscriptores, son ustedes.’
El primero me miró como si acabara de insultar a su madre. ‘¿Qué dices?’, preguntó. ‘Es simple,’ le contesté, ‘están tratando a sus suscriptores como números. No como personas.’
Esa conversación me dejó pensando en cómo muchos negocios en Medellín están cometiendo los mismos errores. Así que decidí escribir este artículo para abrirles los ojos.
Por qué tu lista de suscriptores es un cementerio de correos
Te voy a decir algo que quizás no quieras escuchar: tu lista de suscriptores está muerta. Sí, muerta. Y la culpa es tuya. No de tus suscriptores. No del mercado. Tuya.
El otro día me llamó un cliente (vamos a llamarlo Pepito para proteger su identidad). Pepito tiene una tienda de ropa en El Poblado. ‘Isra,’ me dijo, ‘tengo 5 mil correos en mi lista, pero nadie me compra. ¿Qué estoy haciendo mal?’
‘Pepito,’ le contesté, ‘¿qué les mandas a tus suscriptores?’
‘Ofertas, descuentos, promociones,’ me dijo. ‘Todos los días les mando algo.’
Ahí estaba el problema. Pepito estaba tratando a sus suscriptores como cajeros automáticos: deposita un mensaje, espera dinero a cambio. Pero la gente no funciona así. La gente quiere conexión. Quiere valor. Quiere que les hables como seres humanos.
Los 3 errores más comunes (y cómo evitarlos)
Error #1: Tratar a tus suscriptores como números.
Si estás pensando en tus suscriptores como ‘la lista’, estás cometiendo el primer error. Cada persona en tu lista es un individuo con necesidades, deseos y problemas. Si les hablas como si fueran una masa, te van a tratar como spam.
Error #2: Enviar solo ofertas.
‘Últimas horas, 50% de descuento.’ ¿Te suena familiar? Si todo lo que haces es bombardear a tus suscriptores con ofertas, estás dejando de lado lo más importante: construir una relación. No estás vendiendo productos, estás vendiendo confianza.
Error #3: Ignorar el storytelling.
Si tus correos son tan emocionantes como la guía telefónica, no esperes que alguien los lea. La gente no quiere datos, quiere historias. Cuéntales cómo tu producto cambió la vida de alguien. O cómo tu marca nació de una necesidad real. Pero hazlo interesante.
El caso de ‘Doña Maria’: Cómo convertir una lista de suscriptores en una máquina de ventas
Quiero contarte la historia de Doña María. Doña María tiene una panadería en Laureles. Hace un año, su lista de suscriptores era tan aburrida como un partido de fútbol 0-0. Pero decidió cambiar las cosas.
Primero, empezó a enviar correos con historias. Contaba cómo aprendió a hacer pan de su abuela. O cómo cada producto tenía una historia detrás. Luego, comenzó a enviar tips. ‘¿Sabías que el pan con levadura natural es más saludable?’
Finalmente, empezó a segmentar su lista. Les enviaba mensajes personalizados basados en sus intereses. Si alguien compraba pan integral, le mandaba recetas saludables. Si alguien compraba postres, le mandaba tips para hornear en casa.
El resultado? Un aumento del 300% en sus ventas en solo tres meses. Y lo mejor de todo, la gente empezó a sentirse parte de su comunidad.
Conclusión: Deja de tratar a tus suscriptores como números
Si quieres que tu lista de suscriptores sea una máquina de ventas, deja de tratar a tus suscriptores como números. Piensa en ellos como personas. Cuéntales historias. Ofréceles valor. Y sobre todo, sé auténtico.
La próxima vez que estés a punto de enviar un correo, pregúntate: ¿Estoy hablando con una persona o con un número? Si la respuesta es lo segundo, vuelve a escribirlo.
Porque al final del día, el email marketing efectivo no es una ciencia exacta. Es un arte. Y tú puedes ser el artista que transforma una lista de suscriptores en una comunidad fiel.