Lead Magnet Email: La trampa en la que todos caen (y cómo salir de ella)

Hace unas semanas, me encontré con Juan, un conocido que dirige una pequeña empresa de diseño gráfico en Medellín. Estábamos tomando un tinto en un café del Poblado cuando me soltó la bomba: ‘Isra, llevo meses enviando emails a mis leads y no consigo ni una sola venta. ¿Qué estoy haciendo mal?’

Te recomendamos leer: Seo

Te recomendamos leer: Email Marketing Efectivo

Le pedí que me mostrara uno de sus emails. Lo abrió en su laptop y allí estaba: un texto plano, aburrido y genérico que parecía escrito por un robot en 1999. ‘Juan,’ le dije, ‘este email es como llegar a una fiesta con un traje de baño en diciembre. No solo no vas a destacar, sino que te van a echar.’

Juan se rió, pero la verdad es que no estaba bromeando. El problema no era el lead magnet en sí, sino cómo lo estaba utilizando. Y aquí es donde entra el tema de hoy: el lead magnet email. Pero no te preocupes, no voy a aburrirte con teoría. Vamos a hablar de errores, historias y cómo hacer que tus emails sean tan adictivos como un episodio de ‘Pablo Escobar: El patrón del mal’.

Por qué tu email es el equivalente digital a un apretón de manos flácido

El otro día, un cliente me dijo: ‘Isra, yo no quiero ser muy insistente con mis emails. No quiero parecer un vendedor agresivo.’ Le miré a los ojos y le dije: ‘Amigo, el problema no es que seas insistente. El problema es que eres aburrido.’

La gente en Medellín (y en todo el mundo) tiene una relación amor-odio con los emails. Por un lado, quieren información valiosa. Por el otro, no quieren perder el tiempo con textos que no les interesan. Y aquí es donde metemos la pata. Creamos emails que son tan genéricos que podrían ser enviados a cualquier persona en cualquier momento. ¿El resultado? Un CTR (Click-Through Rate) digno de lástima.

El caso de ‘Pepito’: Cuando el problema no es el lead magnet, sino cómo lo usas

Hablemos de Pepito, un amigo que tiene un negocio de cursos online. Pepito creó un lead magnet genial: una guía gratuita sobre cómo aprender a programar en 30 días. El problema llegó cuando empezó a enviar emails.

El primer email decía algo así: ‘Hola, aquí tienes tu guía gratuita. Gracias por descargarla.’ Fin. Nada más. Ni un solo intento de crear conexión o de guiar al lead hacia el siguiente paso. Cuando le pregunté por qué enviaba emails tan cortos, me dijo: ‘No quiero molestar.’

Aquí está el error fundamental: Si no molesta, no vende. Pero molestar no significa enviar spam. Significa crear contenido tan valioso que el lead no pueda evitar hacer clic.

Por qué tu lead magnet email parece un cementerio de oportunidades perdidas

Imagina esto: Llegas a una web, descargas un lead magnet y recibes un email que dice: ‘Gracias por descargar nuestra guía. ¡Esperamos que te sea útil!’ Fin. ¿Qué haces? Lo más probable es que lo borres y sigas con tu vida.

El problema no es que el email sea corto. El problema es que no genera curiosidad ni ofrece valor adicional. Es como si te dieran un chocolate y te dijeras: ‘Aquí tienes tu chocolate. Adiós.’ ¿Qué tal si en lugar de eso te dijeran: ‘Aquí tienes tu chocolate. ¿Sabías que hay un truco para hacerlo aún más delicioso?’

El secreto está en mantener la conversación viva. No basta con entregar el lead magnet y desaparecer. Hay que seguir ofreciendo valor y guiar al lead hacia el siguiente paso.

El error más común en Medellín: Creer que el email es solo para entregar el lead magnet

En Medellín, hay una tendencia a pensar que el email es solo un vehículo para entregar el lead magnet. Grave error. El email es mucho más que eso. Es una oportunidad para construir una relación, generar confianza y guiar al lead hacia la compra.

Recuerdo un caso de una panadería que enviaba emails con recetas gratuitas pero nunca mencionaba sus productos. Cuando les pregunté por qué, me dijeron: ‘No queremos parecer demasiado comerciales.’ El resultado: Un montón de leads que amaban las recetas pero nunca compraban nada en la panadería.

Aquí está la clave: No temas ser comercial. Si tu producto o servicio es bueno, estás haciendo un favor al lead al mencionarlo. El truco está en hacerlo de manera natural y orgánica.

Cómo convertir tu lead magnet email en una máquina de conversiones

Ahora que hemos hablado de los errores, vamos a la parte divertida: cómo hacer que tu lead magnet email sea tan efectivo que parezca magia.

Primero, olvídate de los emails cortos y genéricos. En lugar de eso, crea un email que sea una combinación de valor, curiosidad y llamado a la acción. Por ejemplo: ‘Hola [Nombre], aquí tienes tu guía gratuita. Pero antes de que empieces, déjame contarte un secreto que descubrí hace unos meses y que cambió todo para mí…’

Segundo, usa storytelling. La gente en Medellín ama las historias. Si puedes convertir tu email en una historia que emocione, intrigue o inspire, estarás un paso adelante.

Tercero, guía al lead hacia el siguiente paso. No te limites a entregar el lead magnet. Ofrece algo más, ya sea un descuento, una consulta gratuita o un producto relacionado.

Y por último, sé auténtico. Los emails que parecen escritos por robots no funcionan. Los emails que reflejan tu personalidad y tu pasión, sí.

Conclusión: Deja de tratar tus emails como si fueran una formalidad

El lead magnet email es una de las herramientas más poderosas que tienes en tu arsenal de marketing. No lo desperdicies enviando textos genéricos y aburridos. En lugar de eso, créalo con la misma pasión y atención que pondrías en una historia que quieres contar.

Recuerda: Un email no es solo un vehículo para entregar un lead magnet. Es una oportunidad para construir una relación, generar confianza y guiar al lead hacia la compra. Así que la próxima vez que vayas a enviar un email, piénsalo dos veces. ¿Estás entregando valor? ¿Estás generando curiosidad? ¿Estás guiando al lead hacia el siguiente paso?

Si la respuesta es sí, felicidades. Estás en el camino correcto. Si la respuesta es no, es hora de hacer un cambio. Porque en el mundo del email marketing, como en la vida, no se trata de lo que entregas, sino de cómo lo entregas.