Texto en Imagen: El error que está matando tu marca en Medellín

La historia del restaurante que desapareció de Google

Había una vez, en el corazón de Medellín, un restaurante llamado ‘El Sabor de la Abuela’. Tenía todo para triunfar: comida deliciosa, precios justos y un ambiente que te transportaba a los sabores de antaño. Pero había un problema: nadie lo encontraba en Google.

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El dueño, Don Pedro, estaba desesperado. ‘¡Pero si tenemos la mejor bandeja paisa de la ciudad!’, me dijo un día, mientras tomábamos un tinto en su local. ‘¿Por qué nadie nos encuentra?’. Le pedí que me enseñara su página web.

Y ahí estaba el error FATAL. Toda la información del restaurante (horarios, menú, dirección) estaba escondida dentro de bellísimas imágenes. No había texto verdadero, solo JPEGs diseñados con cariño pero con cero sentido digital.

Resultado: Google no podía leer nada. El restaurante no aparecía en las búsquedas. Y mientras tanto, la competencia seguía llevándose todos los clientes.

Por qué tu web parece un cementerio para los buscadores

Aquí va mi teoría conspiranoica: alguien en Medellín está propagando el virus del ‘texto en imagen’. Veo websites que parecen catálogos de arte, pero que funcionan peor que un carro sin gasolina.

¿Qué tiene de malo? Todo, mis amigos. Todo.

Primero, el SEO. Los motores de búsqueda como Google no pueden leer el texto dentro de una imagen. Para ellos, tu hermosa infografía es como un manchón de colores. Nada más.

Segundo, la accesibilidad. ¿Sabías que hay personas que usan lectores de pantalla? Para ellos, tu texto en imagen es silencio. Puro silencio.

Tercero, el mantenimiento. ¿Quieres cambiar un horario? A editar la imagen desde cero. ¿Cambió el menú? Otra imagen nueva. Es como querer cambiar una bombilla y tener que reconstruir toda la casa.

El caso de Pepito y su ecommerce de camisetas

El otro día, Pepito, un cliente emprendedor, llegó a mi oficina con su laptop bajo el brazo. ‘Mira mi nueva tienda online’, me dijo, orgulloso.

Abrió la página y… ¡oh, sorpresa! Todo el contenido eran imágenes. Las descripciones de productos, los detalles técnicos, hasta los botones de ‘Comprar’. Todo JPEG.

‘Pepito’, le dije, ‘¿sabes que tu tienda es invisible para Google?’.

‘¿Cómo?’, preguntó, confundido. ‘Pero si se ve tan bonita.’

‘Bonita sí’, le contesté. ‘Pero funcional, no. ¿Quieres vender o ganar un concurso de belleza digital?’

Le expliqué que el texto debe ser texto. Punto. Las imágenes deben complementar, no sustituir. Y le mostré ejemplos de tiendas online que estaban arrasando en ventas gracias a un diseño simple, pero efectivo.

La solución: equilibrio entre diseño y funcionalidad

No se trata de eliminar las imágenes. Se trata de usarlas bien. Aquí van mis consejos prácticos:

1. Texto HTML siempre que sea posible. Horarios, direcciones, menús, descripciones de productos. Todo en código, que los buscadores puedan leer.

2. Usa imágenes para lo visual: fotos de productos, ilustraciones, gráficos. Pero siempre con texto alternativo descriptivo.

3. Tipografía web, no tipografía embebida en imágenes. Así puedes actualizar el contenido fácilmente y mantener el SEO.

4. Prueba la accesibilidad. Usa herramientas como WAVE para asegurarte de que todo el mundo pueda acceder a tu contenido.

Conclusiones: diseño bonito no es diseño funcional

En Medellín estamos obsesionados con que todo se vea ‘bonito’. Pero en el mundo digital, lo funcional gana.

Así que ya sabes: si quieres que te encuentren, que te lean y que te compren, deja de esconder tu mensaje en imágenes. El texto debe ser texto.

Y si después de leer esto sigues usando texto en imagen… pues allá tú. Pero no vengas llorando cuando tu competencia te supere en Google y te robe todos los clientes.