Prompt Engineering Avanzado: La Palabra Secreta que Destruye tus Resultados

El día que José arruinó su presentación con una sola palabra

José estaba emocionado. Después de semanas de preparación, finalmente estaba listo para presentar su proyecto a los inversores. Había ensayado cada palabra, perfeccionado cada diapositiva y hasta se había comprado un traje nuevo. Pero había un problema. José no era bueno explicando cosas complicadas.

Te recomendamos leer: Seo

Te recomendamos leer: Llms Sin Censura

Su proyecto, una innovadora plataforma de inteligencia artificial, era revolucionario. Pero cada vez que intentaba explicarlo, los ojos de su audiencia se perdían en el vacío. Así que decidió pedirle ayuda a ChatGPT.

“ChatGPT, necesito que me expliques mi proyecto de manera sencilla”, escribió. La IA le devolvió un texto brillante, claro y directo. José lo memorizó. Parecía el día perfecto.

Pero cuando llegó el momento de la verdad, José cometió un error crítico. En vez de seguir el texto al pie de la letra, decidió “ponerle su toque personal”. Y ahí empezó el desastre.

“Nuestra plataforma utiliza algoritmos avanzados de aprendizaje profundo para optimizar la toma de decisiones”, dijo José. La sala quedó en silencio. Los inversores intercambiaron miradas incómodas. Uno incluso sacó el teléfono.

José no entendía qué estaba pasando. ¿Por qué no funcionaba? Había seguido el consejo de la IA, ¿no? Sí, pero le faltaba algo crucial: el prompt engineering avanzado.

La trampa del lenguaje técnico

El mayor error que comete la gente con el prompt engineering es pensar que ChatGPT es una máquina de respuestas automáticas. Lo tratan como si fuera Google: escribir cualquier cosa y esperar un resultado mágico. Spoiler alert: así no funciona.

Te voy a contar un secreto: ChatGPT es como un chef estrella. Si le das ingredientes de mala calidad, te devolverá un plato mediocre. Si le das instrucciones vagas, se perderá en la cocina. Pero si le das exactamente lo que necesita, te sorprenderá con algo extraordinario.

El otro día, un cliente me dijo: “Oye, le pedí a ChatGPT que escribiera un correo para mis clientes, pero fue un desastre”. Le pregunté qué le había dicho exactamente. Su respuesta: “Escribe un correo corto para mis clientes”.

Maldita sea, claro que fue un desastre. ¿Qué esperabas? No le diste contexto, no le diste detalles, no le diste dirección. Es como pedirle a un arquitecto que diseñe tu casa y solo decirle: “Hazlo bonito”.

El caso de Pepito y el correo que nadie leyó

Pepito tenía un problema. Sus correos de ventas no estaban generando respuestas. Así que decidió pedirle ayuda a ChatGPT. Pero, como buen Pepito, lo hizo mal.

“Escribe un correo de ventas para mi producto”, escribió. La IA le devolvió un texto genérico, aburrido y predecible. Pepito lo envió y, obviamente, nadie respondió.

Entonces Pepito vino a mí. “¿Qué hice mal?”, preguntó. Le expliqué que su problema no era el correo, era el prompt. Le dije: “Pepito, ¿qué quieres lograr con ese correo? ¿Qué siente tu cliente? ¿Qué problema resuelves?”.

Pepito se quedó pensando. Luego escribió un nuevo prompt: “Escribe un correo de ventas persuasivo para mi producto, dirigido a pequeños empresarios que necesitan aumentar sus ventas. El tono debe ser amigable pero profesional. Quiero que el correo hable de cómo mi producto les ahorra tiempo y dinero”.

¿Sabes qué pasó? ChatGPT le devolvió un correo brillante. Pepito lo envió y las respuestas empezaron a llegar.

Por qué tus prompts son como un cementerio

Si tus prompts son vagos, tus resultados serán muertos. Así de simple. No puedes esperar que ChatGPT adivine lo que quieres. Necesitas ser específico, detallado y claro.

Imagina que estás en un restaurante. ¿Qué prefieres: decirle al mesero “Tráeme algo de comer” o decirle “Quiero una ensalada César con pollo, sin crutones y aderezo al lado”? Exacto. Lo mismo aplica para ChatGPT.

El otro día vi a alguien escribir: “Dame un título para mi blog”. ChatGPT le devolvió: “El Mejor Título para Tu Blog”. ¿De verdad? ¿Eso esperabas? Si no pones el esfuerzo, no obtendrás resultados.

El poder del contexto

Aquí está el truco más importante del prompt engineering avanzado: el contexto. ChatGPT necesita saber quién eres, a quién te diriges y qué quieres lograr.

Te voy a poner un ejemplo. Supongamos que eres un coach de vida. En vez de escribir: “Escribe un post motivacional”, escribe: “Escribe un post motivacional dirigido a mujeres emprendedoras que están empezando sus negocios. El tono debe ser inspirador pero realista. Quiero que el post hable de los desafíos comunes y cómo superarlos”.

¿Ves la diferencia? ChatGPT no es un mago, es una herramienta. Y como cualquier herramienta, depende de cómo la uses.

La palabra secreta que arruina todo

Hay una palabra que arruina el 90% de los prompts: “general”. Cada vez que alguien le pide a ChatGPT algo “general”, el resultado es mediocre. No quieres generalidades, quieres específicos.

Si tu prompt es: “Escribe un texto general sobre marketing digital”, qué crees que va a pasar. Te devolverá un texto genérico que no aporta nada. En cambio, si escribes: “Escribe un texto detallado sobre cómo usar el marketing digital para atraer clientes en el sector de bienes raíces”, obtendrás algo útil.

Conclusión: El arte de hablar con las IA

El prompt engineering avanzado no es algo que se aprende en cinco minutos. Es un arte. Requiere práctica, paciencia y, sobre todo, claridad.

Así que la próxima vez que le pidas algo a ChatGPT, recuerda: sé específico, sé claro y dale contexto. No lo trates como una máquina, trátalo como un colaborador. Si lo haces bien, los resultados te sorprenderán.

Y si no, bueno, siempre puedes seguir el ejemplo de José y arruinar tu presentación con una sola palabra.