El día que una empanada casi arruina un negocio
Había una vez en Medellín un tipo llamado Camilo. Camilo tenía un talento único: hacía las empanadas más crujientes y jugosas que jamás hayas probado. No exagero cuando digo que incluso tu abuela, la que lleva 50 años cocinando, le pondría un ⭐⭐⭐⭐⭐ en Yelp. Pero Camilo tenía un problema: nadie sabía de él.
Un día decidió abrir un curso de cocina para enseñar su famosa receta de empanadas. Alquiló un local, compró ingredientes y hasta se hizo un Instagram. Pero ahí empezó el drama. Camilo publicó fotos de sus empanadas con textos como: ‘Curso de empanadas, cupos limitados.’ Y nada más. Ni hashtags, ni historia detrás de la receta, ni siquiera un video de cómo salía el queso derretido. El resultado: cero alumnos.
Camilo estaba desesperado. ‘¡Pero si mis empanadas son las mejores de Medellín!’, me dijo en medio de una llamada. Le contesté: ‘Sí, pero ¿quién lo sabe?’. Ahí comenzó su viaje hacia el marketing digital. Y si tú también quieres aprender cómo el marketing puede llenar tus clases de cocina, sigue leyendo. Esto no es teoría, es la cruda realidad.
Por qué tu Instagram parece un álbum de fotos de los años 90
No te engañes: si tu estrategia de marketing digital consiste en publicar fotos de tus platos con un ‘¡Inscríbete ya!’ en la descripción, estás cometiendo un crimen. Literalmente, un crimen. El marketing digital no es un álbum de fotos estáticas. Es contar historias que conecten.
El otro día otra clienta me mostró su Instagram lleno de imágenes de arepas, bandejas paisa y postres. ‘Mira, promociono todas mis clases’, me dijo orgullosa. Le respondí: ‘Sí, pero quién *carajos* eres tú? ¿Por qué debería elegirte a ti y no a cualquier otro?’ Ella se quedó callada. Y ahí está el problema: nadie está comprando tu curso de cocina para ver fotos de comida. Están comprando una experiencia, una historia, una razón para elegirte a ti.
El caso de Pepito: cuando el ‘tiempo libre’ es tu peor enemigo
Pepito es otro cocinero talentoso que conozco. Tiene un curso de postres increíble, pero siempre está ocupado. ‘No tengo tiempo para hacer marketing’, me dijo una vez. Le contesté: ‘Pepito, ¿sabes qué pasa si no haces marketing? No vas a tener tiempo para nada, porque tu negocio se va a morir.’
Pepito me miró como si le hubiera echado sal en el café. Pero lo entendió. Empezó a dedicar solo 30 minutos al día a su Instagram, publicando historias de cómo aprendió a hacer flan en casa de su abuela. En dos semanas, sus clases estaban llenas. Moraleja: el tiempo es una excusa, no una razón.
Por qué tu web parece un cementerio
Si tu página web tiene una foto de tu taller, un formulario de contacto y nada más, déjame decirte algo: estás enterrando tu negocio. Literalmente. La gente no entra a tu web para ver fotos de tu cocina. Entran para saber por qué deberían elegirte a ti.
Hazte estas preguntas: ¿Quién eres? ¿Qué haces mejor que nadie? ¿Por qué alguien debería apuntarse a tu curso y no al de la competencia? Si no puedes responderlas, tu web seguirá siendo un cementerio. Y eso, querido amigo, es un problema.
El error número 1 que comete el 90% de los cocineros en Medellín
¿Sabes cuál es el error más común? Creer que el marketing digital es solo publicidad. Spoiler: no lo es. El marketing digital es contar historias que conecten emocionalmente con tu público. Es mostrar por qué tu curso de cocina es diferente. Es crear una comunidad que te elija a ti y no a la competencia.
Así que deja de pensar en ‘vender’ y empieza a pensar en ‘conectar’. Porque al final del día, la gente no compra cursos de cocina. Compra experiencias, recuerdos y emociones. Y si no les das eso, mejor dedícate a otra cosa.
Cómo Camilo pasó de cero alumnos a tener lista de espera
Volvamos con Camilo. Después de nuestro pequeño ‘intervención’, Camilo cambió su enfoque. Empezó a contar la historia detrás de su famosa empanada: cómo su abuela le enseñó la receta, cómo pasó años perfeccionándola, cómo hasta los vecinos iban a su casa solo por probarla. Publicó videos de él mismo cocinando, mostrando el proceso paso a paso, y hasta hizo un directo donde respondía preguntas de sus seguidores.
El resultado: en menos de un mes, sus clases estaban llenas. Ahora tiene lista de espera y hasta está pensando en abrir un segundo taller. Todo porque entendió que el marketing no es publicidad, es conexión.
Conclusión: Deja de hacer lo que hace todo el mundo
Si quieres destacar en el mundo de los cursos de cocina en Medellín, deja de hacer lo que hace todo el mundo. Deja de publicar fotos aburridas, dejas de pensar en el marketing como una obligación y empieza a verlo como una oportunidad para conectar. Porque al final del día, la gente no compra cursos de cocina. Compra historias, emociones y experiencias. Y si no les das eso, mejor dedícate a otra cosa.
Tambien te puede interesar
📈 Estrategia completa para tu sector
Descubre todas las estrategias, servicios y recursos para hacer crecer tu negocio.
Ver guia completa: Agencia de Marketing Digital en Medellin →