Por qué el agente inmobiliario más ‘buenmozo’ de Medellín no vende ni una bodega

‘¿Cómo así que no vendiste nada?’

Estábamos en Provenza, tomando un tinto maluquísimo que costaba más que el arriendo de un apartaestudio en Belén, cuando Juan, mi amigo agente inmobiliario, me soltó la bomba: ‘Hermano, este mes no vendí ni un solo apartamento’.

Yo casi me atraganto con mi traguito de café sobrevalorado. ‘¿Cómo así que no vendiste nada?’, le pregunté, incrédulo. Resulta que Juan había puesto toda su fe (y un montón de plata) en volantes que repartió por el barrio Laureles, donde vive.

‘Pero Juan, ¿volantes en 2023?’, le dije, tratando de no sonar como un condescendiente de mierda. ‘Sí, hombre’, respondió él, ‘es que la gente todavía los mira’. Ahí fue cuando decidí que alguien tenía que escribir este artículo.

Por qué tu web parece un cementerio

Primero, hablemos de tu página web. Porque sí, sé que tienes una. Y sé que está hecha con el constructor de páginas de tu primo, quien ‘sabe de eso’. El problema es que tu web parece un cementerio: todo está quieto, no hay vida, y las fotos de las propiedades parecen tomadas con el Motorola de hace 10 años.

‘Pero tengo un WhatsApp para que me escriban’, me dirás. Claro, pero si tu web ni siquiera carga bien en el celular, ¿qué esperas? Que el cliente te escriba desde su computador de escritorio como si esto fuera el año 2001?

Instagram: más que fotos de balcones

Y luego está Instagram. Dios mío, Instagram. Todos tienen una cuenta, sí, pero ¿qué publicas? Fotos desenfocadas de balcones con el mismo ángulo que usan tus otros 500 colegas agentes. ¿En serio crees que alguien va a enamorarse de un apartamento porque publicaste una foto del balcón a las 3 de la tarde?

‘Es que no sé qué más poner’, me dijo Juan. Y yo le dije: ‘Juan, hay que contar historias. La gente no compra metros cuadrados, compra un estilo de vida’. Ponle gracia, creatividad, muéstrales lo que harían en ese espacio, no solo cómo se ve el espacio.

Facebook ads: el pozo sin fondo

Ahora bien, si hay algo que me saca canas es escuchar a un agente inmobiliario decir: ‘Estoy haciendo Facebook ads’. ¡Genial! ¿Y en qué los estás gastando? Porque la mayoría de las veces es en anuncios que parecen diseñados por alguien que nunca ha usado Facebook.

‘Es que puse el anuncio y no me escribió nadie’, me dijo otro conocido, llamémosle Carlos. Le pedí que me mostrara el anuncio y, efectivamente, era un desastre. La imagen era un gráfico hecho en Paint que decía ‘Se vende apartamento’, y el texto era un ladrillo de palabras que ni el más paciente de los mortales leería.

El secreto que nadie en Medellín quiere admitir

Aquí va el secreto: el mercado inmobiliario en Medellín está saturado. Sí, te lo dije. Hay más agentes que apartamentos en venta, y si no te diferencias, te vas a quedar mirando cómo otros cierran negocios mientras tú te comes un sancocho triste en tu casa.

La diferencia está en cómo te vendes. No puedes ser uno más del montón. Tienes que ser el agente que la gente RECUERDA. Y eso no se logra con volantes ni con anuncios cutres. Se logra con estrategia, creatividad y, sobre todo, entendiendo qué es lo que tu cliente quiere.

Cómo hacer que te escriban (de verdad)

Termino con esto, porque sé que estás pensando: ‘Está bien, ¿y entonces qué hago?’. Primero, invierte en tu web. No tiene que ser el Louvre, pero sí tiene que cargar rápido, verse bien en el celular y tener un botón de WhatsApp que sea imposible de ignorar.

Segundo, usa Instagram para contar historias, no solo para mostrar fotos. Y tercero, si vas a hacer Facebook ads, aprende a hacerlos bien o pídele ayuda a alguien que sí sepa. Porque gastar plata en anuncios mal hechos es como tirar billetes a la calle.

Y si no me crees, pregúntale a Juan. Después de seguir estos consejos, vendió dos apartamentos en una semana. Ahora estamos tomando un tinto aún más caro, y esta vez, él paga.

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