El día que Juan quemó 5 millones en Instagram
Todo comenzó un martes cualquiera en Medellín. Juan, un empresario de esos que creen que saben más de marketing que cualquier profesional, decidió montar una campaña en Instagram. ‘¿Para qué voy a pagarle a un experto si yo puedo hacerlo?’, pensó mientras se tomaba un tinto en su oficina en El Poblado. Total, ¿qué tan difícil podía ser?
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Se metió a Instagram, seleccionó toda Colombia como público objetivo (porque, claro, ¿por qué limitarse?), escogió una foto cualquiera de su producto, le puso un texto genérico y… ¡voilà! Lista la campaña. Presupuesto: 5 millones de pesos para una semana. ‘Esto va a ser un éxito’, se dijo.
Pero la realidad fue otra. Resulta que Juan no segmentó bien su público, su copy era más aburrido que un discurso político y su producto no resonó con nadie. Al final de la semana, había gastado 5 millones en likes de gente que nunca iba a comprarle. Su hermana le dijo: ‘Juan, eso fue como tirar el dinero al río Medellín’. Y tenía razón.
¿Por qué tu estrategia de marketing digital es como ponerle salsa de tomate al sushi?
Aquí viene la verdad incómoda: muchos empresarios en Medellín creen que el marketing digital es sólo cuestión de pagar por anuncios en Facebook o Instagram. Error craso. Es como pensar que por comprar una raqueta carísima ya eres el próximo Roger Federer. Spoiler: no funciona así.
El marketing digital es una inversión, no un gasto. Pero la gente prefiere gastar 100 mil pesos en un café en Milagrosa que invertir en una estrategia bien pensada. ‘Es que es muy caro’, me dicen. ¿En serio? ¿Más caro que seguir perdiendo plata en campañas que no funcionan?
El precio de no saber qué estás comprando
El otro día me llamó un cliente desesperado: ‘Oiga, ¿por qué me cobran 3 millones por hacer una página web? Yo vi un curso en YouTube y eso no cuesta más de 300 mil pesos’. Le expliqué que una cosa es montar una página en WordPress con un tema gratuito y otra muy distinta es tener un sitio optimizado, seguro, rápido y diseñado para vender.
‘Pero es que yo no necesito nada sofisticado’, insistió. Ahí fue cuando le solté: ‘¿Y tu negocio tampoco necesita clientes?’. Silencio incómodo.
¿Por qué tu web parece un cementerio?
Si tu página web tiene más polvo digital que visitas, es hora de hacer algo al respecto. ¿Sabes cuál es el problema? Muchos piensan que el diseño lo es todo, pero olvidan lo más importante: la estrategia. No importa si tu web es la más bonita de Medellín si nadie la visita.
El caso más común: empresarios que quieren una web porque ‘todos tienen una’, pero no saben para qué la necesitan. ‘Es que me dijeron que es importante’, me explican. Sí, es importante, pero si no sabes cómo usarla, es como tener un Ferrari sin saber manejar.
¿Cuánto deberías invertir en marketing digital?
Aquí está la pregunta del millón. Y la respuesta es: depende. No es lo mismo una pequeña empresa que quiere hacer branding que una multinacional que busca aumentar sus ventas en un 50%. Pero algo es seguro: si estás invirtiendo menos del 5% de tus ingresos en marketing, estás jugando en segunda división.
El otro día un cliente me dijo: ‘Es que no tengo presupuesto’. Le pregunté: ‘¿Cuánto ganas al mes?’. ‘Unos 10 millones’, respondió. ‘¿Y cuánto inviertes en marketing?’ ‘Cero’. Ahí está el problema. No es que no tengas presupuesto; es que no estás priorizando lo que realmente importa.
Las 3 trampas más comunes en Medellín
1. El ‘todo me lo hago yo’: Juan ya aprendió por las malas que no es lo mismo ver un tutorial en YouTube que tener una estrategia sólida.
2. El ‘quiero todo por dos pesos’: Si buscas el precio más barato, prepárate para resultados mediocres. ¿Te gustaría que tu médico te cobrara menos pero te cortara la pierna equivocada?
3. El ‘lo hago porque mi competencia lo hace’: Copiar es fácil, innovar es lo que marca la diferencia. ¿Qué tienen tus anuncios que no tenga nadie más?
Conclusión: Deja de quemar tu dinero
El marketing digital en Medellín no tiene por qué ser un dolor de cabeza. Pero si sigues haciendo lo mismo, seguirás obteniendo los mismos (o peores) resultados. Es hora de parar, analizar y tomar decisiones inteligentes. O puedes seguir tomándote ese café de 100 mil pesos mientras tu negocio se ahoga en la mediocridad. La elección es tuya.