La historia del fotógrafo que casi pierde su cámara por su mala estrategia
Hace unas semanas, en un café del Poblado, me tocó presenciar una escena que, aunque cómica, es el reflejo perfecto de lo que está pasando con el marketing digital para cursos de fotografía en Medellín. Un tipo, vamos a llamarlo Felipe, estaba tan desesperado por vender su curso de fotografía que empezó a ofrecerlo a gritos en medio del café. Literalmente, se levantó de su silla y dijo: ‘¡Oye tú, sí tú, con el café en la mano! ¿Quieres aprender a tomar fotos como un profesional? ¡Ahora o nunca!’ Todos lo miraron como si estuviera loco. Pero lo peor vino después: sacó su teléfono y empezó a mostrar su Instagram. ‘Mira, mira mis fotos’, decía mientras pasaba imágenes de atardeceres, retratos y paisajes. El problema es que nadie le hizo caso. Ni siquiera la chica que estaba sentada a su lado, que claramente era su amiga, tomó su teléfono para ver. Al final, Felipe terminó tan frustrado que casi deja su cámara en la mesa al irse. Tragedia total.
¿Por qué te cuento esto? Porque Felipe es el arquetipo del fotógrafo en Medellín que cree que gritar y mostrar su Instagram es suficiente para vender su curso. Spoiler: no lo es. Y si sigues leyendo, te voy a contar por qué tu estrategia de marketing digital probablemente está igual de mal como la de Felipe.
Por qué tu Instagram no es suficiente (y nunca lo será)
Vamos a empezar con una verdad incómoda: tu Instagram no es suficiente para vender tu curso de fotografía. Sí, lo sé, tienes miles de seguidores, subes fotos increíbles y recibes muchos likes. Pero, ¿cuántas ventas concretas te ha generado? Exacto. Ninguna. Porque una cosa es que la gente admire tu trabajo y otra muy distinta es que estén dispuestos a pagar por lo que sabes.
El otro día un cliente me dijo: ‘Pero si tengo miles de seguidores, ¿por qué no compran mi curso?’ Y yo le contesté: ‘¿Qué has hecho para venderles?’ Silencio. Exacto. No basta con mostrar tus fotos y esperar que la gente llegue a ti. Eso es como ir al centro de Medellín con un megáfono y gritar: ‘¡Vendo cursos de fotografía!’ ¿Crees que alguien te haría caso? No.
Por qué tu web parece un cementerio
Ahora vamos a hablar de tu web. Si la tienes, claro. Porque muchos fotógrafos en Medellín ni siquiera tienen una. O si la tienen, es como un cementerio: llena de fotos bonitas pero sin vida, sin llamados a la acción, sin testimonios, sin nada que impulse a la gente a comprar. La última vez que revisé la web de un fotógrafo, me encontré con un texto que decía: ‘Ofrezco cursos de fotografía en Medellín. Contáctame.’ ¿En serio? ¿Eso es todo? Ni una descripción de los módulos, ni una historia atrás, ni un caso de éxito. Nada.
‘Pero es que no sé qué poner’, me dijo otro cliente. ¡Ay, Dios mío! ¿Cómo es posible que no sepas qué poner en tu web si eres fotógrafo? Tienes miles de historias para contar: cómo empezaste, tus mayores errores, tus mejores momentos detrás de la cámara, los resultados de tus alumnos. Pero no, prefieres poner un texto plano que nadie va a leer. Así no se hace, amigos.
Por qué tus redes sociales están malditas
Y ahora vamos con tus redes sociales. Porque, sí, aunque no lo creas, están malditas. ¿Por qué? Porque estás cometiendo los mismos errores que todo el mundo. Subes fotos sin contexto, sin historia, sin emoción. ‘Aquí una foto de un atardecer en Medellín’, escribes. ¿Y qué? ¿Qué tiene eso de especial? ¿Por qué debería alguien pagarte por enseñarle a tomar fotos así?
El otro día vi un caso que me dejó sin palabras. Un fotógrafo subió una foto de un edificio en el centro de Medellín con el texto: ‘Aquí en el centro de Medellín.’ ¿Y? ¿Qué se supone que haga yo con esa información? ¿Que corra a comprar tu curso porque tomaste una foto de un edificio? No. La gente quiere ver historias, emociones, resultados. Quiere saber qué pueden lograr si toman tu curso. Pero tú sigues subiendo fotos sin contexto, esperando que alguien haga clic en el link de tu curso. Spoiler: no va a pasar.
Por qué tus anuncios en Facebook son un desastre
Y ahora vamos con la joya de la corona: tus anuncios en Facebook. Porque, sí, la mayoría de los fotógrafos en Medellín creen que poner un anuncio es suficiente para vender su curso. Error. Total error. El otro día un cliente me pidió que revisara sus anuncios. Cuando los vi, casi lloro. Una foto de una cámara con el texto: ‘Aprende fotografía en Medellín.’ ¿En serio? ¿Eso es todo? ¿Nada más?
‘¿Qué le falta?’, me preguntó. ¡TODO! Le falta una historia, un beneficio claro, un llamado a la acción, una prueba social. Le falta todo lo que hace que un anuncio funcione. Pero no, tú sigues gastando dinero en anuncios que nadie va a ver, y luego te preguntas por qué no vendes.
Cómo vender tu curso de fotografía sin morir en el intento
Bueno, después de tanta crítica, seguro quieres saber cómo hacer las cosas bien. Aquí va la solución: storytelling. Sí, storytelling. Porque no basta con decir: ‘Tomo fotos bonitas.’ La gente quiere saber qué hay detrás de esas fotos: tus historias, tus errores, tus aprendizajes. Quiere saber cómo pueden mejorar sus propias fotos si toman tu curso.
El otro día un cliente me contó cómo logró vender 20 cursos en una semana. ¿Sabes qué hizo? Subió un video donde contaba cómo empezó en la fotografía, cómo casi tira la toalla, cómo aprendió a tomar mejores fotos y cómo ahora enseña a otros a hacerlo. ¿El resultado? La gente se conectó con su historia y corrió a comprar su curso. Es así de simple.
Así que, si quieres vender tu curso de fotografía en Medellín, deja de hacer lo mismo que todo el mundo y empieza a contar historias. Porque al final del día, no estás vendiendo un curso de fotografía, estás vendiendo una experiencia, un sueño, una posibilidad. Y eso, amigos, es lo que realmente vende.
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