La historia de Don Alfonso y su libro que nadie leyó
Don Alfonso era un hombre de palabra. A sus 65 años, decidió que era hora de dejar su legado en forma de libro. No cualquier libro, claro. Uno sobre la historia de Medellín, desde los tiempos de Pablo Escobar hasta el Metroplús. Lo escribió a mano, en libretas de colegio, porque según él, ‘las computadoras son cosa de jóvenes’.
Cuando terminó, encontró una imprenta en el centro de Medellín que le prometió ‘calidad europea a precios paisas’. Y así fue. El libro quedó hermoso, con portada dura y papel satinado. Pero ahí empezó el drama.
Don Alfonso se paró en el Parque Berrío, con una pila de libros bajo el brazo, y gritó: ¡Compren mi libro! Pero la gente pasaba de largo. ‘Es que los jóvenes ya no leen’, se quejó. Y ahí estaba yo, observando esta tragedia desde una esquina. Me acerqué y le dije: ‘Don Alfonso, el problema no es que la gente no lea. El problema es que usted está haciendo marketing como en 1985’.
El gran error de todos los autores en Medellín
Aquí va mi opinión polémica del día: La mayoría de los escritores en Medellín tienen menos idea de marketing que un gato de cómo funciona TikTok. Creen que imprimir el libro es el final del camino, cuando en realidad, es apenas el principio.
El otro día, un cliente me dijo: ‘Ya hice mi libro, ahora solo falta que la gente lo compre’. Y yo le contesté: ‘Ah, ¿sí? ¿Y cómo planeas comunicárselo a la gente? ¿Con humo de chimenea y señales de humo?’. El tipo se quedó mirándome como si hubiera crecido una segunda cabeza.
La verdad es dura, pero necesaria: Imprimir un libro sin una estrategia de marketing digital es como tirar dinero al río Medellín. Y créeme, he visto a mucha gente hacerlo.
Caso práctico: Pepito y su libro de poesía
Te cuento el caso de Pepito, un poeta urbano que escribió un libro que según él, ‘iba a revolucionar la literatura colombiana’. Lo imprimió, lo subió a Amazon, y se sentó a esperar que los cheques llegaran solos.
Meses después, me llamó: ‘Hermano, ¿qué hago? Solo he vendido tres copias, y una fue a mi mamá’. Le dije: ‘Pepito, tu libro está perdido en el limbo digital. Necesitas una estrategia’.
Primero, le ayudé a crear una página web (porque la que tenía parecía un sitio abandonado de los años 90). Luego, le enseñé a usar Facebook Ads para llegar a su público objetivo. Y finalmente, le sugerí hacer live-streams leyendo sus poemas.
El resultado: en dos meses, vendió más libros que en todo el año anterior. La moraleja: No basta con escribir bien, hay que vender bien.
Por qué tu web parece un cementerio
Aquí otro problema que veo mucho: los autores tienen páginas web que parece que las diseñó el sobrino de doña Rosa porque ‘él sabe de computadores’. Error garrafal.
Tu web es tu carta de presentación digital. Si parece sacada de la época del dial-up, no esperes que la gente tome en serio tu libro.
Lo básico: diseño moderno, fácil navegación, botones de compra visibles, y sobre todo, contenido que enganche. Si escribes sobre la historia de Medellín, no pongas un texto plano. Cuenta anécdotas, incluye fotos antiguas, haz que la gente sienta que está viajando en el tiempo.
El poder de las redes sociales (y cómo usarlo bien)
Las redes sociales son tu mejor aliado, pero la mayoría las usa mal. Suben fotos del libro diciendo ‘Cómprelo, está buenísimo’. Y se sorprenden cuando nadie compra.
Te doy un ejemplo de cómo hacerlo bien: Imagina que escribiste un libro de recetas paisa. En vez de simplemente decir ‘compra mi libro’, podrías:
- Subir videos cortos cocinando las recetas
- Hacer concursos donde la gente comparta fotos de sus platos
- Contar historias detrás de cada receta
Eso es marketing digital: crear contenido que interese, entretenga y finalmente, lleve a la venta.
Conclusión: Deja de hacer marketing como si fuera 1985
El mundo ha cambiado, señores. Ya no basta con imprimir el libro y esperar milagros. Si quieres que tu libro se venda en Medellín (y más allá), necesitas una estrategia digital seria.
Así que la próxima vez que pienses en publicar un libro, recuerda a Don Alfonso gritando en el Parque Berrío, y piensa: ¿Quiero que esto sea yo?
O mejor aún, toma acción. Crea tu estrategia digital, aprovecha las herramientas que tienes a tu disposición, y haz que tu libro no solo se imprima, sino que se lea.
Como dijo alguien alguna vez: ‘En el mundo digital, el que no se ve, no vende’. Y créeme, tu libro merece venderse.
Tambien te puede interesar
📈 Estrategia completa para tu sector
Descubre todas las estrategias, servicios y recursos para hacer crecer tu negocio.
Ver guia completa: Agencia de Marketing Digital en Medellin →