La Fiesta del Inglés Mal Hablado
Hace unos meses, estaba en una fiesta en El Poblado. El típico plan de Medellín: música alta, cerveza y gente que se esfuerza por hablar inglés aunque no le salga. En un momento, escucho a un tipo decir: ‘I am very exciting to meet you’. Obviamente, quiso decir ‘excited’, pero el pobre quedó como emocionado de forma literal. Todos se rieron, pero él ni cuenta se dio. Y ahí va, hablando como si fuera Shakespeare.
La cosa no paró ahí. Resultó que el tipo era profesor de inglés. ¡Sí, profesor! Y aunque parezca broma, esto pasa más seguido de lo que crees. Gente que se vende como experta en inglés pero apenas puede hilvanar dos frases sin meter la pata. Lo peor es que tiene alumnos. Es decir, alguien le está pagando por enseñar algo que ni él domina.
Pero esto no es solo un problema de los profesores. Es también un problema de cómo se están vendiendo las clases de inglés en Medellín. Gente que cree que con poner un anuncio en Facebook ya tiene el negocio resuelto. Spoiler: no. Así que, si eres de esos que quiere enseñar inglés y vivir de ello, esto es para ti. Pero prepárate, porque voy a ser claro: estás haciendo muchas cosas mal.
Por qué tu anuncio de Facebook huele a desesperación
El otro día, un amigo me mandó un anuncio que vio en Facebook. Decía algo así: ‘¡Clases de inglés a domicilio! Profesores nativos. Precio económico. ¡No pierdas esta oportunidad!’. Y abajo, una foto de un tipo con corbata que parecía sacada de Google Images. No había nada que hiciera pensar: ‘Wow, quiero estudiar con ellos’. Más bien daba ganas de seguir scrolleando.
¿Qué falló ahí? Todo. Primero, el texto era genérico. Segundo, la foto era falsa. Tercero, no había una propuesta de valor clara. ¿Por qué alguien debería elegirlos? ¿Qué los hace diferentes? Nadie lo sabe. Pero ahí está el problema: la gente piensa que con poner un anuncio ya están haciendo marketing digital. No, eso es spam disfrazado.
Si quieres destacar, tienes que pensar diferente. No vendas el inglés, vende lo que el inglés puede hacer por tus clientes. Por ejemplo: ‘¿Cansado de que te rechacen en las entrevistas de trabajo por no hablar inglés? Aprende con nosotros y consigue el empleo que siempre quisiste’. Eso sí vende.
La Web que parece un cementerio
Hace poco, me encontré con una página web de clases de inglés en Medellín. El diseño era tan antiguo que parecía hecho en los 90. La tipografía ilegible, las fotos pixeladas y un texto que decía: ‘Bienvenidos a nuestra página web’. ¿En serio? ¿Eso es lo mejor que puedes escribir? Parecía un epitafio.
Pero lo peor no fue eso. Lo peor fue que no había nada que me motivara a contactarlos. No había testimonios, no había casos de éxito, no había una llamada a la acción clara. Solo un formulario que pedía nombre, correo y teléfono. ¿Para qué? ¿Para que me spameen? No, gracias.
Si quieres que tu web funcione, tienes que invertir en ella. No hablo de gastar millones, hablo de hacer algo que realmente impacte. Por ejemplo, puedes incluir videos de tus alumnos hablando inglés, testimonios de cómo mejoraron su carrera gracias a tus clases, o hasta un quiz interactivo para que la gente vea su nivel de inglés. Pero por favor, no más páginas que parecen cementerios.
El Caso de Pepito: el profesor que aprendió a vender
Pepito es un profesor de inglés que conocí hace unos meses. El tipo es buenísimo enseñando, pero no tenía ni idea de cómo vender sus clases. Cada vez que alguien le preguntaba qué hacía, él respondía: ‘Soy profesor de inglés’. Y ahí quedaba todo. Nada de impacto, nada de emoción, nada de interés.
Hasta que un día le dije: ‘Pepito, estás vendiendo mal. No eres solo un profesor. Eres la persona que puede ayudar a alguien a conseguir un mejor trabajo, a viajar sin miedo, o a entender las letras de sus canciones favoritas. Eso es lo que vendes: soluciones, no clases’.
Pepito hizo lo que le dije. Cambió su discurso. Ahora, cuando alguien le pregunta qué hace, él responde: ‘Ayudo a las personas a cumplir sus sueños a través del inglés’. ¿El resultado? Sus clases están llenas.
Las 3 Claves para Triunfar en el Marketing Digital
Si quieres que tu negocio de clases de inglés en Medellín despegue, esto es lo que tienes que hacer:
1. Crear contenido que eduque y emocione: No hables solo de tus clases, habla de los beneficios. Comparte tips de inglés, historias de éxito, videos divertidos. Haz que la gente te vea como una autoridad.
2. Usar las redes sociales de forma estratégica: No postees cualquier cosa. Crea contenido de valor. Por ejemplo, puedes hacer videos cortos enseñando expresiones en inglés, o compartir memes relacionados con el idioma. Pero siempre con un propósito.
3. Invertir en publicidad bien hecha: No gastes dinero en campañas genéricas. Segmenta tu público, crea anuncios que hablen directamente a sus necesidades, y mide los resultados. Si no sabes cómo hacerlo, busca ayuda.
El Inglés no es el Problema, tú lo Eres
Al final del día, el problema no es el inglés. El problema es cómo lo estás vendiendo. Si quieres que tu negocio crezca, tienes que dejar de hacer lo mismo que todos los demás. Piensa diferente, actúa diferente y verás resultados diferentes.
Y si no sabes por dónde empezar, aquí tienes un tip: piensa en tu cliente ideal. ¿Qué necesita? ¿Qué le duele? ¿Qué lo motiva? Cuando tengas eso claro, todo lo demás será más fácil.
Ahora, deja de leer y ponte a trabajar. Tu negocio no se va a vender solo.
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