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El día que un cliente casi pierde su casa por culpa de un anuncio horrendo
El otro día estaba tomándome un tinto en un café de El Poblado cuando escuché una conversación que me dejó con la boca abierta. Dos tipos, claramente empresarios, discutían sobre cómo habían metido la pata con el anuncio de una casa que llevaba meses sin venderse.
“Es que el fotógrafo nos dijo que las fotos estaban bien”, decía uno.
“Pero qué fotos ni qué nada, ¡parecía un secuestro!”, replicaba el otro.
Resulta que habían publicado unas fotos de la propiedad totalmente oscuras, con muebles viejos y una decoración que daba miedo. Además, el texto del anuncio decía: “Casa en venta. Precio negociable”. Y punto. Nada más. Como si estuvieran anunciando un traste viejo en Marketplace.
El caso es que ese anuncio, que debería haber sido impecable, estaba espantando a los clientes. Y lo peor es que no eran conscientes de ello. Pensaban que el problema era el mercado, la ubicación, el precio… pero no, el problema era su estrategia de marketing. O mejor dicho, la falta de ella.
Ese día salí del café pensando en cuántas inmobiliarias están cometiendo los mismos errores sin darse cuenta. Y decidí escribir esto, porque si tú estás leyendo, probablemente también necesitas un golpe de realidad.
Por qué tu web parece un cementerio
¿Alguna vez has entrado a la página web de una inmobiliaria y te has sentido como si estuvieras en un cementerio digital? Fotografías oscuras, textos aburridos, cero personalidad. Y lo peor: muchas veces ni siquiera hay un llamado a la acción claro.
El otro día un cliente me dijo: “Pero es que mi página tiene toda la información que necesitan”. Y yo le contesté: “Sí, pero ¿quién diablos quiere leerse un testamento?”.
La verdad es que la mayoría de las webs de inmobiliarias están hechas para aburrir. No transmiten emociones, no cuentan historias, no generan deseo. Y en un mercado tan competitivo como el de Medellín, eso es un crimen.
El error de creer que el precio lo es todo
Uno de los errores más comunes es pensar que el precio lo es todo. De verdad, ¿cuántas veces has visto anuncios que dicen: “El mejor precio del mercado” o “Oferta única”? ¿Y cuántas veces has visto esos mismos anuncios meses después, porque nadie compra?
El otro día Pepito, un cliente, me dijo: “Es que si no bajo el precio, no vendo”. Y yo le contesté: “Pepito, el problema no es el precio, es que tu anuncio parece un panfleto de descuento en el supermercado”.
La verdad es que el precio es importante, pero no lo es todo. Lo que realmente vende son las emociones, la conexión, la historia. Si logras que el cliente sienta que esa casa es suya antes de siquiera entrar, ya ganaste la mitad de la batalla.
La importancia de contar historias que enganchen
Aquí es donde entra el storytelling. Porque, seamos sinceros, nadie quiere leer una lista de características técnicas de una propiedad. Lo que la gente quiere es imaginarse viviendo ahí, creando recuerdos, disfrutando de su nuevo hogar.
El otro día estaba revisando unos anuncios de inmobiliarias y uno de ellos me dejó impactado. Decía: “Imagine despertarse cada mañana con las montañas de Medellín como telón de fondo. Esta casa no es solo un espacio, es un estilo de vida”. ¿Qué tal? ¿Te imaginas? Eso es storytelling puro.
Y eso, querido amigo, es lo que deberías estar haciendo.
Por qué las redes sociales son tu mejor aliado
Otra cosa que me saca de quicio es ver cómo algunas inmobiliarias subestiman el poder de las redes sociales. Piensan que con publicar una foto y poner “Casa en venta” ya está todo hecho. Pero no, eso no funciona.
El otro día un cliente me dijo: “Es que en Instagram no vendo”. Y yo le contesté: “Es porque no sabes usarlo”. Las redes sociales son una herramienta potentísima para generar engagement, construir confianza y mostrar el lado humano de tu marca.
¿Qué tal si en vez de publicar solo fotos de propiedades, compartes historias de clientes felices, consejos útiles, datos curiosos sobre el mercado? ¿O qué tal si haces tours virtuales en vivo, donde la gente pueda hacer preguntas en tiempo real? Las posibilidades son infinitas, pero tienes que ser creativo.
La clave del éxito: diferenciarte o morir
Aquí está el meollo del asunto: en un mercado saturado como el de Medellín, diferenciarte no es una opción, es una necesidad. Si haces lo mismo que todos los demás, estás destinado a desaparecer.
El otro día un cliente me dijo: “Es que todos hacen lo mismo”. Y yo le contesté: “Precisamente, ahí está tu oportunidad”. Si todos tienen fotos oscuras, tú pon fotos espectaculares. Si todos tienen textos aburridos, tú cuenta historias que enganchen. Si todos se enfocan solo en el precio, tú enfócate en el estilo de vida.
En resumen, si quieres destacar tu inmobiliaria, deja de hacer lo que todo el mundo hace y empieza a pensar fuera de la caja. El marketing no es solo vender, es crear experiencias, emociones, conexiones. Y eso, querido amigo, es lo que realmente vende.
Conclusión: es hora de dejar de hacer el ridículo
Así que aquí está tu golpe de realidad: si tu estrategia de marketing consiste en poner fotos oscuras, textos aburridos y anuncios genéricos, estás haciendo el ridículo. Y lo peor es que ni siquiera te das cuenta.
Pero no te preocupes, todavía estás a tiempo de cambiar. Empieza por revisar tu web, tus anuncios, tus redes sociales. Piensa en cómo puedes contar historias que enganchen, cómo puedes generar emociones, cómo puedes diferenciarte de la competencia.
Y si no sabes por dónde empezar, siempre puedes pedir ayuda. Porque, al final del día, no se trata solo de vender casas, se trata de crear hogares. Y eso, querido amigo, es algo que vale la pena.