Cómo hacer podcasts que vendan como pan caliente (y no aburran como un sermón)

El día que mi cliente mató su podcast (sin querer)

Recuerdo como si fuera ayer. Estábamos en una cafetería en el centro de Medellín, tomándonos un tinto. Mi cliente, Juan, llegó con una cara de triunfo que iluminaba la habitación. ‘Isra, ¡lo hice! Por fin lancé mi podcast’, me dijo, mientras sacaba su celular para mostrarme el episodio. ‘Es sobre marketing digital, para ayudar a las personas’.

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Yo, emocionado, le pedí que lo pusiera. Empezó a sonar su voz… y Dios mío. Era como escuchar a alguien leyendo un manual de instrucciones de una lavadora. Monótono, sin ritmo, sin conexión. Juan estaba feliz, pero yo ya estaba viendo cómo su podcast iba directo al cementerio de las ideas fallidas.

‘Oye, Juan’, le dije, tratando de no ser muy duro, ‘¿qué tal si le damos un poco más de vida a esto?’. Él me miró confundido. ‘Pero es un podcast serio, Isra. No puedo ponerme a contar chistes o hablar de tonterías.’ Ahí fue cuando supe que tenía que salvarlo de sí mismo.

Y así empezó mi misión de enseñarle cómo hacer podcasts que no solo informen, sino que también enganchen, emocionen y vendan. Porque, como le dije: ‘Juan, si tu podcast es aburrido, nadie lo va a escuchar. Y si nadie lo escucha, ¿de qué sirve?’

Por qué tu podcast parece un monólogo de profesor aburrido

Aquí va mi crítica fuerte, porque alguien tiene que decirlo: en Medellín, el 90% de los podcasts sobre marketing digital son un bodrio. Sí, lo dije. Son monótonos, técnicos y aburridos como ver crecer el pasto. Y no es que la gente no tenga buenas ideas, es que no saben cómo contarlas.

El otro día escuché un podcast donde el tipo hablaba sobre SEO durante 45 minutos sin parar. ¡45 minutos! Ni una pausa, ni una anécdota, ni una pregunta retórica. Era como si estuviera leyendo un artículo de Wikipedia en voz alta. Y lo peor es que el pobre pensaba que estaba haciendo un gran trabajo. ‘Es información de calidad’, me dijo cuando lo criticaron. Claro, pero si nadie la escucha, ¿qué importa?

El problema es que la gente confunde ‘serio’ con ‘aburrido’. Piensan que si no suenan como un profesor universitario, no están siendo profesionales. Pero aquí va la verdad: si quieres que tu podcast sea escuchado, tienes que hacerlo entretenido. Porque si no, nadie va a llegar al minuto cinco.

La receta secreta para un podcast que engancha

Entonces, ¿cómo haces un podcast que venda, genere engagement y no aburra? Aquí va mi fórmula secreta:

1. Cuenta historias, no tecnicismos. A la gente le encanta las historias. Si estás hablando de marketing digital, no empieces con ‘SEO es el proceso de optimización de motores de búsqueda’. Mejor di: ‘¿Sabes cómo un blog me ayudó a ganar $10.000 en una semana?’. ¡Eso engancha!

2. Usa un tono conversacional. Habla como si estuvieras en un bar con tus amigos. Que tus oyentes sientan que eres una persona, no una máquina de datos. ¿Qué haces cuando estás en una reunión? Cuentas chistes, haces preguntas, interactúas. Haz lo mismo en tu podcast.

3. Incluye a tus oyentes. Pídeles que te envíen preguntas, que te cuenten sus experiencias, que te den feedback. Así ellos se sienten parte del proceso y tú tienes contenido fresco.

4. No te alargues. Si puedes decirlo en 20 minutos, no lo estires a una hora. La atención de la gente es limitada.

El caso de Pepito: cómo un podcast lo hizo millonario

Te voy a contar una historia real. Pepito era un tipo común, trabajaba en un call center y soñaba con vivir del marketing digital. Un día decidió hacer un podcast. Pero en vez de hablar de términos técnicos, empezó a contar su propia historia: cómo pasó de ganar $1 millón al mes a $10 millones haciendo SEO para pequeñas empresas.

¿Qué hizo diferente? Escuchó a su público. Cada episodio empezaba con una pregunta que le llegaba por Instagram: ‘Pepito, ¿cómo hago para que mi web aparezca en Google?’. Y él respondía con ejemplos prácticos, historias de casos reales y un tono super relajado. No sonaba como un profesor, sonaba como un amigo que te estaba ayudando.

El resultado: en seis meses, su podcast tenía miles de oyentes y su negocio explotó. Hoy vive del marketing digital y sigue haciendo podcasts, pero ahora con patrocinios y clientes que lo buscan solo porque lo escucharon en su show.

Lo que NO debes hacer (a menos que quieras fracasar)

Ahora, vamos con los errores que debes evitar como si fueran una plaga:

1. No tengas un guión rígido. Si te atas a un guión palabra por palabra, vas a sonar robótico. Mejor haz un esquema básico y déjalo fluir.

2. No ignores a tu audiencia. Si alguien te escribe, respóndele. Si alguien te critica, agradécelo. Tu audiencia es tu mejor aliada.

3. No temas ser auténtico. Si te equivocas, ríete. Si no sabes algo, admítelo. La gente valora la honestidad más que la perfección.

4. No lo hagas solo por dinero. Si tu único objetivo es vender, tu podcast va a sonar falso. Mejor enfócate en aportar valor y el dinero vendrá solo.

El futuro del podcasting: ¿Estás listo?

El podcasting está más caliente que un tinto en la plazoleta de la 70. Cada día hay más oyentes, más creadores y más oportunidades. Pero también hay más competencia. Si quieres destacar, tienes que hacer cosas diferentes. Tienes que pensar fuera de la caja.

Así que, ¿estás listo para hacer un podcast que realmente impacte? Síguelos consejos, evita los errores y recuerda: el mejor podcast no es el que tiene más tecnicismos, es el que mejor conecta con la gente. Y si lo haces bien, te aseguro que vas a vender como pan caliente.

Ahora, ve y haz ese podcast que el mundo está esperando. ¡Pero hazlo bien!