La máquina de café que casi arruina una empresa
Había una vez, en una oficina de Medellín, una máquina de café. No cualquier máquina, una de esas inteligentes que prometían hacer el mejor espresso del mundo con solo apretar un botón. La empresa había invertido una pequeña fortuna en ella porque era ‘lo último en tecnología’. Pero aquí está el problema: nadie sabía cómo usarla.
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El primer día, el gerente de recursos humanos intentó hacer un café. Tres minutos después, salió algo que parecía más un licuado de barro que un espresso. La máquina empezó a hacer ruidos como si estuviera poseída, y terminó escupiendo agua caliente por todas partes. Todos rieron, menos el gerente, que tenía manchas de café en su camisa nueva.
Al día siguiente, el equipo de IT intentó arreglarla. Después de dos horas de tipear códigos y reiniciar el sistema, la máquina respondió con un mensaje en pantalla: ‘Error 404: Café no encontrado’. La empresa tuvo que contratar a un técnico especializado, que llegó, la prende, y en menos de 5 minutos ya estaba lista. El costo de la visita: $500.000.
¿La moraleja de esta historia? No importa cuán avanzada sea la tecnología si nadie sabe cómo usarla. Y eso, querido lector, es exactamente lo que está pasando con la formación corporativa en Inteligencia Artificial (IA).
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No es suficiente con decir ‘IA’ y sentirse moderno
El otro día estaba en un bar de El Poblado, escuchando a dos ejecutivos hablar sobre cómo estaban innovando en su empresa. Uno de ellos dijo: ‘Estamos implementando IA en todos nuestros procesos’. El otro, emocionado, respondió: ‘¡Yo también!’. Parecía el inicio de una gran revolución tecnológica, ¿no? Pues no.
Cuando les pregunté cómo lo estaban haciendo, me miraron como si hubiera hablado en otro idioma. Uno de ellos balbuceó algo sobre ChatGPT y el otro mencionó ‘algoritmos’. Pero cuando profundicé, descubrí que no tenían ni idea de qué estaban haciendo. Habían oído que ‘la IA era el futuro’, contrataron a un consultor carísimo, y ahora estaban gastando miles de dólares en algo que nadie en su empresa entendía.
Este es el problema número uno: las empresas están usando la IA como si fuera una palabra mágica que resuelve todo. Pero no es así. La IA es una herramienta, no un milagro. Y si no sabes cómo usarla, lo único que lograrás es perder tiempo y dinero.
La ‘formación’ que no forma a nadie
Aquí viene la parte que me saca de quicio. Las empresas están gastando un montón de dinero en formación en IA, pero la mayoría de esos cursos son un desastre. Son aburrid, teóricos y no tienen nada que ver con el trabajo real de la gente.
El otro día hablé con un cliente que me dijo: ‘Hicimos un curso de IA para todo el equipo. Fueron tres días de PowerPoints interminables. Al final, nadie aprendió nada útil’. ¡Por supuesto que no! ¿Cómo esperas que alguien aprenda a usar IA con un montón de slides aburridas?
La formación en IA no debería ser así. Debería ser práctica, relevante y, sobre todo, entretenida. Si tu equipo está bostezando después de 10 minutos, estás haciendo algo mal.
Caso práctico: Pepito y el chatbot que nunca funcionó
Permíteme contarte la historia de Pepito, un empleado de una empresa de ventas al por menor. Pepito estaba emocionado porque habían contratado a un experto en IA para enseñarles a usar un chatbot que mejoraría la atención al cliente. Pero aquí está el problema: el experto era más teórico que práctico.
El tipo llegó con un montón de gráficos y estadísticas sobre IA, pero nadie entendía cómo aplicarlo. Después de dos días de charlas, el equipo todavía no sabía cómo programar el chatbot. Entonces, Pepito decidió tomar el control.
‘¿Por qué no probamos haciendo algo nosotros mismos?’, preguntó. El experto se rió y dijo: ‘No, es demasiado complicado’. Pero Pepito no se rindió. Buscó tutoriales en YouTube, jugó con el software y, después de unas horas, tenía un chatbot básico funcionando. No era perfecto, pero era algo.
¿La lección? La formación en IA debe ser práctica. No puedes esperar que la gente aprenda solo escuchando. Deben experimentar, equivocarse y aprender en el proceso.
Por qué tu empresa necesita un enfoque diferente
Si quieres que tu equipo realmente aprenda a usar la IA, tienes que hacer las cosas de manera diferente. Olvídate de los cursos aburridos y los expertos teóricos. Aquí tienes lo que realmente funciona:
- Enfócate en proyectos reales: No enseñes IA en abstracto. Usa casos reales de tu empresa para que la gente vea cómo puede aplicarse.
- Hazlo divertido: La formación no tiene que ser aburrida. Usa juegos, desafíos y simulaciones para que la gente se involucre.
- Aprende haciendo: Deja que la gente experimente con la IA. Es mejor cometer errores y aprender de ellos que tratar de ser perfecto desde el principio.
El futuro está en tus manos
La IA no va a desaparecer. Es el presente y el futuro de las empresas. Pero si no inviertes en la formación adecuada, te quedarás atrás. No seas como esa máquina de café que nadie sabía usar. Asegúrate de que tu equipo esté preparado para aprovechar al máximo la tecnología.
Y recuerda, la formación en IA no tiene que ser aburrida ni complicada. Con un enfoque práctico y entretenido, puedes transformar a tu equipo en expertos en IA. O al menos, evitarás que la máquina de café te arruine el día.