Por qué tus IA Video Shorts dan más pena que aplaudir en un funeral

El día que Juan creyó que era Spielberg (y la realidad le dio una cachetada)

Todo empezó en una cafetería del centro de Medellín. Juan, un emprendedor de 30 y tantos años, me abordó con una sonrisa de oreja a oreja y un celular en la mano. ‘Mira esto’, dijo mientras me mostraba un video de 15 segundos. Era uno de esos IA Video Shorts que ahora están por todas partes: una voz robótica narrando cómo ‘descubrir el secreto del éxito’ mientras imágenes genéricas de montañas y relojes de arena aparecían y desaparecían al ritmo de una música inspiracional de fondo. ‘¿Qué te parece?’, preguntó, esperando claramente una ovación.

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Yo me quedé mirándolo en silencio, tratando de encontrar las palabras adecuadas. Porque, vamos, el video era tan inspirador como una verruga. Pero Juan estaba convencidísimo de que había creado el próximo fenómeno viral. ‘Es que lo hice en cinco minutos con una IA’, añadió, como si eso fuera una garantía de calidad. Spoiler: no lo era.

Dos semanas después, Juan volvió con las estadísticas del video. 150 reproducciones (la mitad fueron seguramente él mismo refrescando la pantalla), dos likes (uno era su mamá) y cero comentarios. ‘No entiendo’, dijo, frustrado. ‘Si lo hice todo bien: la IA, los efectos, el tema trending…’. Ahí estaba el problema. Juan no entendía que hacer IA Video Shorts no es solo soltar una frase bonita y esperar que el algoritmo te bendiga. Es mucho más que eso. Y por eso hoy, querido lector, vamos a hablar de esto.

Por qué tus IA Video Shorts son el equivalente digital de una fiesta aburrida

Mira, no voy a endulzar esto: la mayoría de los IA Video Shorts que veo por ahí son un desastre. Y no es que las herramientas sean malas (de hecho, son increíbles), es que la gente las usa como si fueran una varita mágica que convierte el contenido basura en oro. Spoiler: no lo hacen.

El mayor error es pensar que basta con decirle a la IA: ‘Hazme un video sobre cómo ser feliz’ y ya está. Pero no, amigo. No. Es como si pensaras que puedes ser astronauta solo porque te compraste un traje de NASA en Amazon. No funciona así.

El caso de Pepito: cuando la IA te traiciona

Hablemos de Pepito, otro protagonista de esta tragedia digital. Pepito decidió que quería hacer IA Video Shorts sobre fitness. ‘Es un nicho rentable’, dijo, como si eso fuera suficiente. Entonces, usó una herramienta de IA para generar un video de ‘Consejos para perder peso’. El resultado fue un monólogo robótico que decía cosas como ‘Come menos, muévete más’, acompañado de imágenes de alguien levantando pesas con técnicas que harían llorar a cualquier entrenador. El video tuvo 85 reproducciones y un comentario: ‘Esto fue lo peor que vi en mi vida’. Pepito no lo entendió.

‘Pero es que la IA lo hizo’, dijo, como si eso fuera un escudo contra la crítica. Spoiler: no lo es. La IA es una herramienta, no un creador. Si no le das dirección, contexto y alma, el resultado será siempre algo que pareció hecho por un robot. Porque, bueno, lo fue.

La trampa del trending: no todo lo que brilla es oro

Otro error común es perseguir temas trending sin ningún tipo de estrategia. ‘Es que todo el mundo está hablando de eso’, dicen, como si eso fuera una razón suficiente. Spoiler: no lo es.

El otro día vi un IA Video Short sobre el último meme de moda. El problema es que el meme ya había pasado de moda cuando el video se publicó. El resultado fue el equivalente digital de llegar tarde a una fiesta y encontrar solo platos vacíos y gente dormida. Ni gracioso, ni útil, ni relevante.

Cómo hacer IA Video Shorts que no den pena ajena

Bueno, ya te he dicho lo que no hacer. Ahora vamos a lo importante: cómo hacer IA Video Shorts que la gente quiera ver, compartir y recordar. Porque, vamos, nadie quiere ser el Juan o el Pepito de la historia.

Primero, entiende que la IA es tu esclavo, no tu jefe. Tú tienes que darle instrucciones claras y específicas. No le digas: ‘Haz un video sobre felicidad’. Dile: ‘Crea un video de 15 segundos que muestre tres consejos prácticos para ser más feliz, con un tono optimista pero realista, usando imágenes de gente sonriendo en entornos cotidianos’. Verás la diferencia.

Segundo, aporta valor. No basta con decir cosas bonitas. La gente quiere algo que realmente les sirva. Si tu video es sobre fitness, dales ejercicios que puedan hacer en casa. Si es sobre negocios, dales tips que puedan aplicar hoy mismo. No hables por hablar.

Tercero, sé auténtico. La IA puede generar contenido, pero no puede darle alma. Tu trabajo es agregar esa capa de personalidad que haga que el video sea tuyo, no solo otro clip más en el océano de internet.

El futuro de los IA Video Shorts (y cómo no quedarte atrás)

Los IA Video Shorts están aquí para quedarse. Pero eso no significa que todo el mundo vaya a triunfar con ellos. Solo lo harán aquellos que entiendan que la IA es una herramienta, no una muleta. Que el contenido, por corto que sea, necesita estrategia, valor y autenticidad. Y que, al final del día, lo que importa no es cuántas herramientas usas, sino cuánto impacto tienes.

Así que, si estás pensando en subirte a esta ola, hazlo bien. Porque, créeme, nadie quiere ser el Juan o el Pepito de la historia. O peor aún, el que hizo el video que todo el mundo ignora.