Broadcast Lists: El secreto que pocos saben usar (y cómo no cagarla)

Broadcast Lists: El secreto que pocos saben usar (y cómo no cagarla)

Te voy a contar una historia que duele. Imagina esto: era un viernes por la noche, el tipo de noche en la que todos están listos para salir, pero un cliente decidió que era el momento perfecto para enviar un broadcast. Sí, uno de esos mensajes masivos que parece escrito por un bot con resaca. El texto decía algo así: ‘¡Hola! Queremos recordarte que mañana es nuestro evento anual. ¡No te lo pierdas!’. Salvaje, ¿no?

Te recomendamos leer: Seo

Te recomendamos leer: Whatsapp Business Api

El problema no fue el mensaje en sí, sino lo que pasó después. Primero, alguien respondió: ‘¿Quién eres?’. Luego otro: ‘¿Qué evento?’. Y después, como si fuera un efecto dominó, empezaron las respuestas tipo ‘Gracias, pero no estoy interesado. Por favor, elimíname de la lista’. En menos de una hora, el grupo estaba lleno de mensajes irrelevantes, el cliente estaba histérico y yo estaba mirando todo desde lejos, riéndome como un villano de película.

¿Por qué te cuento esto? Porque si tú también estás usando broadcast lists como si fueran un megáfono en un estadio vacío, estás cometiendo el mismo error. Y eso, querido amigo, es imperdonable.

¿Por qué tus broadcast lists son un desastre?

Empecemos con lo obvio: no eres tu abuela enviando cadenas de WhatsApp. Las broadcast lists son una herramienta poderosa, pero la gente las usa como si fueran un grupo de WhatsApp mal organizado. El otro día, un cliente me dijo: ‘Pero si yo solo les envío mensajes importantes, ¿qué tiene de malo?’. Y yo le contesté: ‘¿Importantes para quién? ¿Para ti o para ellos?’.

El error más común es pensar que puedes enviar cualquier cosa a cualquier persona. ¡Error! Las broadcast lists no son un cajón de sastre donde metes a todo el mundo porque sí. Ni siquiera sirven para lo que crees. Por ejemplo:

– Si estás enviando anuncios de ventas a personas que nunca han comprado, estás haciendo spam.
– Si estás enviando mensajes largos y aburrid, estás perdiendo tiempo.
– Si no segmentas tu lista, estás tirando el dinero.

Y lo peor es que la gente ni siquiera se da cuenta de que lo está haciendo mal. Piensan: ‘Total, es solo un mensaje’. Pero esos mensajes acumulados terminan destruyendo tu credibilidad.

El caso de Pepito: Un ejemplo que duele

Te presento a Pepito. Pepito es un buen vendedor, pero decidió que las broadcast lists eran su mejor aliado. Un día, se le ocurrió enviar un mensaje masivo diciendo: ‘¡Hola a todos! Tenemos descuentos increíbles en nuestra tienda. ¡Ven y aprovecha!’. Parece inocente, ¿no?

El problema fue que Pepito incluyó a:

– Su tía, que solo le responde con stickers de gatitos.
– Su ex, que lo bloqueó después de recibir el mensaje.
– Su vecino, que nunca ha comprado nada y le dijo: ‘¿Quién te dio mi número?’.

¿El resultado? Un desastre total. Pepito perdió credibilidad, algunos contactos lo bloquearon y su tasa de conversión fue exactamente cero. ¿Moraleja? No seas Pepito.

¿Cómo hacerlo bien? Ideas que funcionan

Ahora que ya sabes cómo no hacerlo, vamos a lo importante: cómo hacerlo bien. Aquí tienes algunos tips que funcionan:

1. Segmenta como si tu vida dependiera de ello. No puedes enviar el mismo mensaje a todos. Si tienes una lista de clientes recurrentes, envíales ofertas exclusivas. Si tienes nuevos prospectos, envíales contenido de valor, no ventas directas.

2. Usa un tono humano. Las broadcast lists no son para enviar mensajes robóticos. Escribe como si le estuvieras hablando a un amigo. ¿Ejemplo? En lugar de decir: ‘Tenemos descuentos’, di: ‘Oye, queríamos avisarte primero porque sabemos que siempre estás pendiente de las gangas’.

3. Limita la frecuencia. Nadie quiere recibir mensajes todos los días. Envía mensajes cuando realmente tengas algo importante que decir. Y si no es importante, no lo digas.

4. Incluye una llamada a la acción clara. No te quedes en el mensaje informativo. Si quieres que hagan algo, díselo directamente: ‘Reserva tu cupo aquí’, ‘Compra ahora’, ‘Dime qué opinas’.

Por qué deberías dejar de usar WhatsApp como si fuera 2010

Aquí viene mi opinión polémica: WhatsApp ya no es la mejor opción para las broadcast lists. Sí, es fácil y todo el mundo lo usa, pero tiene limitaciones brutales. Por ejemplo:

– No puedes personalizar los mensajes.
– No tienes métricas claras.
– Si alguien te bloquea, te quedas fuera del juego.

Si realmente quieres profesionalizar tus comunicaciones, considera herramientas como Mailchimp, ActiveCampaign o incluso WhatsApp Business API. Sí, sé que WhatsApp es cómodo, pero también es limitado. Y si sigues usándolo como si fuera 2010, nunca vas a destacar.

Conclusión: Deja de hacer el ridículo

Las broadcast lists son una herramienta poderosa, pero solo si las usas bien. Si estás enviando mensajes sin ton ni son, estás desperdiciando una oportunidad de oro. Y lo peor es que estás dañando tu reputación sin darte cuenta.

Así que, por favor, deja de hacer el ridículo. Segmenta, personaliza, mide y sobre todo, piensa en quién está del otro lado de la pantalla. Porque si no lo haces, te garantizo que alguien más lo hará mejor que tú.

Ahora cuéntame: ¿Cómo estás usando tus broadcast lists? Si la respuesta es ‘mal’, ya sabes qué hacer.