El día que Pepito casi pierde su negocio por una etiqueta mal puesta
Había una vez en Medellín, un emprendedor llamado Pepito. Pepito era el rey de las arepas, pero no tanto de la tecnología. Un día, decidió aventurarse en el mundo de WhatsApp Business para vender sus arepas rellenas de queso y chicharrón. Todo iba bien hasta que recibió su primer mensaje de un cliente. El mensaje decía: ‘Hola, quiero comprar 10 arepas’. Pepito, emocionado, respondió rápidamente: ‘¡Claro! ¡Feliz día!’. Y marcó la conversación con la etiqueta ‘Cliente Nuevo’.
Te recomendamos leer: Seo
Te recomendamos leer: Whatsapp Business Api
Pero aquí viene el problema: Pepito no recordó quién era ese cliente cuando volvió a recibir un mensaje suyo dos semanas después. ‘¿Eres nuevo o ya habías comprado antes?’, preguntó Pepito, y el cliente, ofendido, respondió: ‘Ya te había comprado hace dos semanas, ¡qué mala atención!’. Pepito, confundido, revisó sus etiquetas y se dio cuenta de que había marcado a todos sus clientes como ‘Cliente Nuevo’. El resultado: una mala experiencia del cliente y una venta perdida.
¿Te suena familiar? Si es así, sigue leyendo, porque vamos a arreglar ese desastre.
Por Qué Tus Etiquetas de WhatsApp Business Parecen Escritas por un Niño de 5 Años
Las etiquetas de WhatsApp Business son como las notas que te dejaba tu mamá en la lonchera cuando ibas al colegio. Si te ponía ‘Bebe agua’, lo hacías. Si te ponía ‘Bebe agua porque si no te vas a desmayar en clase de gimnasia’, lo hacías sin pensarlo dos veces. Las etiquetas funcionan igual: si las haces claras y específicas, ayudan. Si las haces vagas y sin sentido, son solo decoración.
En Medellín, veo a muchos negocios usando etiquetas como ‘Cliente’, ‘Prospecto’ o ‘Importante’. ¡Qué aburrido y qué poco útil! ¿Qué significa ‘Importante’? ¿Importante para quién? Si no das contexto, estás perdiendo tiempo y oportunidades. Y peor aún, estás arriesgando la relación con tus clientes, como le pasó a Pepito.
‘¿Pero cómo voy a saber qué etiqueta usar?’, te escucho decir
Aquí es donde entra la magia del storytelling. Imagina que tienes un cliente llamado Carlos. Carlos te escribió para preguntar sobre tus arepas. Tú lo marcas como ‘Prospecto’. Dos semanas después, Carlos vuelve a escribirte y compra 5 arepas. Ahora lo marcas como ‘Cliente’. Pero Carlos sigue siendo Carlos, ¿no? ¿Por qué no ponerle una etiqueta que te ayude a recordar quién es él y qué le gusta? Por ejemplo: ‘Carlos – Amante del Queso’ o ‘Carlos – Compra Cada Dos Semanas’.
Esto no solo te ayuda a recordar detalles importantes, sino que también te permite personalizar tus mensajes. Imagina que Carlos vuelve a escribirte y tú le dices: ‘¡Hola Carlos! ¿Listo para tus arepas de queso de siempre?’. Carlos se sentirá valorado y es más probable que vuelva a comprar.
El secreto que nadie te cuenta sobre las etiquetas
Las etiquetas no son solo para organizar, son para vender. Sí, así como lo oyes. Si sabes cómo usarlas, puedes convertir una conversación casual en una venta asegurada. Por ejemplo, supongamos que tienes un cliente que siempre pregunta por tus productos pero nunca compra. Lo marcas como ‘Interesado pero no Compra’. Un día, tienes una promoción especial y decides escribirle: ‘Hola, sé que te interesan nuestros productos, ¿qué te parece si te doy un 10% de descuento?’. ¡Boom! Ventas activadas.
Pero cuidado, aquí es donde muchos meten la pata. No uses etiquetas negativas como ‘Pelado’, ‘Molesto’ o ‘No Compra’. Imagina que accidentalmente le envías un mensaje a ese cliente con la etiqueta ‘No Compra’ visible. Adivina qué pasa: el cliente se ofende y nunca más vuelve a comprar. Y tú te quedas preguntándote por qué tus ventas bajaron.
El método infalible para crear etiquetas que venden
Primero, piensa en tus clientes como personas, no como números. Segundo, usa etiquetas que te ayuden a recordar detalles específicos. Tercero, sé creativo. Aquí tienes algunos ejemplos:
- ‘Cliente VIP – Compra Cada Semana’
- ‘Fanático del Café – Pedido Mensual’
- ‘Primera Compra – Noviembre 2023’
- ‘Interesado en Descuentos’
Estas etiquetas no solo te ayudan a organizar, sino que también te dan información valiosa sobre tus clientes. Por ejemplo, si sabes que alguien es un ‘Fanático del Café’, puedes enviarle un mensaje cuando lances un nuevo producto relacionado con el café. ¡Ventas aseguradas!
Conclusión: No seas Pepito
Las etiquetas de WhatsApp Business son una herramienta poderosa, pero solo si las usas bien. No las conviertas en un cajón desastre de palabras vagas y sin sentido. Sé específico, sé creativo y, sobre todo, sé humano. Recuerda, detrás de cada etiqueta hay una persona con necesidades y deseos. Si tratas a tus clientes como personas, ellos te tratarán como su negocio favorito.
Y si aún no estás seguro de cómo empezar, recuerda la historia de Pepito. No quieres terminar preguntándole a un cliente si es nuevo cuando ya te ha comprado antes. ¡Organiza tus etiquetas y verás cómo tus ventas se disparan!